Una nación rota: cuatro cuerdas entrecruzadas buscan unir sin éxito dos tablas, una en la parte superior y otra en la inferior.
Una nación rota: cuatro cuerdas entrecruzadas buscan unir sin éxito dos tablas, una en la parte superior y otra en la inferior.
La NED demanda al gobierno de EE.UU. por retener ilegalmente $239 millones asignados por el Congreso, poniendo en riesgo su labor en defensa de la democracia.
Zelenski ha demostrado que es un patriota y que, en defensa de su nación, no le importa pasar por alto cualquier humillación personal.
¿Cuántas guerras tienes que parar para que te den el Nobel? Quizás solo una, my President, la que ha dividido a este país entre los tuyos y los demás.
El cine cubano también ostenta una cierta tradición de sátiras políticas, sobre todo después de la creación del ICAIC.
¿Cómo fue que mi soledad de tigre / se encontró con tu soledad de ardilla, / que mi soledad de nutria helada / se empató con tu soledad de duende?
El 7 de octubre no fue el día de la independencia palestina, sino el último clavo en el ataúd de la solución de los dos Estados. ¿Es una confederación con Jordania lo único que queda?
Cómo el engaño, la ilusión y el peso del pasado han transformado una vía posible para el fin del conflicto israelí-palestino en un ardid peligroso.
Elliott Abrams es investigador senior en el Council on Foreign Relations. Ha ocupado altos cargos en política exterior.
¿Por qué Miami despierta en muchos escritores la necesidad de mostrar su lado más oscuro? Prólogo a la antología ‘Noir Tropical’ (Suburbano Ediciones, 2023).
Fidel Castro le dijo a Marita Lorenz, sin el más mínimo atisbo de pedofilia: A mí no me va a pasar como al tigre ese. A mí nunca nadie me va a enjaular.
En ‘A la piña’, el ajiaco, y las frutas de Amelia Peláez se apela a la experiencia del placer imaginario de una imagen eterna de la fruta; en ‘La muerte del poeta’, lo podrido descompone el goce inherente del objeto frutal trocándolo en una colectividad agotada.
El cine cubano, que ganó popularidad y fama en el pasado, es cosa del pasado y que no es probable que se regrese a los “tiempos dorados”.
Sólo escribo. Cuando lo hago, soy libre. Es cuando único soy libre. Antes lo hacía para comer y era respetado. Escribía por encargo. Y sólo por encargo. Ahora lo hago porque soy libre.
Los puntos más conflictivos de la frontera pueden cambiar de la noche a la mañana, y tan rápido como se contiene una zona, aparece una nueva “zona cero”.
Líderes haitianos en Florida piden que se aborden las causas de la migración y critican que el Estado se centre en la militarización en lugar de en la ayuda humanitaria.
Las alambradas se instalaron para intentar frenar la llegada masiva de inmigrantes ilegales. La administración de Biden ha estado luchando legalmente por su retirada.
La crisis alimentaria en Cuba se agrava con medidas gubernamentales, como la bancarización, impactando especialmente a los más vulnerables.
En medio de la invasión rusa de Ucrania, la enigmática letra “Z” emerge como un potente símbolo que evoca fervor, desafío y misterio en la narrativa en evolución de la guerra.
Numerosas vertientes protestantes han llegado como competidoras al otrora hegemónico catolicismo en el “mercado” de las almas —o la espiritualidad— de los iberoamericanos.
“Los medios digitales me han permitido experimentar y combinar diferentes visualidades, utilizando recursos como el video, la fotografía, la instalación, el collage, el cartel y el trabajo con material de archivo”.
“El arte, tal y como lo conocíamos, es suplantado por la dictadura del mercado del arte. Ya ningún artista de notoriedad actúa sin tener presente las fuerzas del mercado. Estas fuerzas económicas son demarcadas por una nueva y extraña danza de reglas no escritas entre la intolerancia de la derecha y la inconsecuencia del liberalismo”.
Los videos, las directas, los live, las tiraderas: me parece que los cubanos y las cubanas, allá, acá, acullá, andamos como pollitos ciegos chocando contra el mismo cascarón. Este le dice a aquel, el otro le dice al otro. Y así andamos entretenidos mientras el diablo, en algún lugar cómodo, se toma un vasito de Coca-Cola con hielo y se echa otro show.