Llevaba a la cintura una pistola y un cuchillo comando y en el resto del cuerpo las cicatrices de tres balazos.
Llevaba a la cintura una pistola y un cuchillo comando y en el resto del cuerpo las cicatrices de tres balazos.
Cuando se fue a París, Abela era en Cuba un artista promisorio entre los nuevos, es decir, entre aquellos interesados en explorar un arte cubano moderno. Cuando regresó, venía respaldado por los triunfos que había conquistado allí como artista.
Independent: “Dos buques navales rusos han atracado en el puerto venezolano de La Guaira”.
En 1959 Cuba no buscaba ni necesitaba ʻtrascenderʼ el sistema capitalista.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Otaola y otros que quieren ver la Isla arder están a 90 millas de distancia, mientras exhortan a los que estamos aquí a poner el muerto.
Cuando utilizo los diminutivos, siento lo frágil de aquellos días. La dosis de melancolía que acompaña mis momentos de plenitud.
El hallazgo de un campo de adiestramiento y exterminio en el estado de Jalisco revela el nivel de horror al que ha llegado la violencia narco en México.
En la asociación yoruba se hablaba bajito: ‘Hay varias prendas, la más antigua es una cinta de 16 mm enterrada en la Sierra Maestra envuelta en un brazalete del M-27J’.
Leyendo a James Ellroy, el autoproclamado “perro rabioso de las letras norteamericanas”.
Más de 250 000 gazatíes intentan huir de la franja, pero los bombardeos israelíes y la negativa de Egipto los mantiene atrapados.
Israel y Gaza están envueltos en una escalada de violencia que causa numerosas víctimas en ambos bandos. Entre ataques aéreos y acusaciones, surge el temor a un conflicto regional más amplio.
Ariel Camejo es doctor en ciencias literarias por la Universidad de La Habana y con él conversamos sobre tropos, alimentación y lenguaje en Food Monitor Program.
El posicionamiento de activos militares en el Mediterráneo podría desviar la atención de Ucrania y afectar acuerdos con Europa y Estados Unidos.
“Al voltear las obras, pervirtiendo así su frontalidad convencional, insertamos experiencias contemplativas que reivindican ese lado de la pintura al que no llega la luz”.
Es más fácil relacionarlo todo con Estados Unidos, “nuestro enemigo histórico”, y aunque muchos jóvenes sabemos que nada de eso es cierto, ese cuento se lo han embutido a nuestros padres y abuelos como polluelo en nido, y algunos son hasta capaces de picarnos la cara por defender el absurdo establishment.
En este momento, cuando el arte latinoamericano rompe la barrera del millón de dólares, la obra de Arturo Cuenca (1955-2021) es lo que no se espera de América Latina: cero folclor, cero ‘fantastic’, cero atmósfera, cero otredad. Pero él es absolutamente latinoamericano, a lo Borges.