La vida que crece / tiene un olor a fermento, / a descomposición.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
El desmayo es una suspensión del yo. A eso hay que aspirar en la escritura, aunque se hable en primera persona.
Si hay un proceso interesante en las artes visuales en Cuba, es la evolución de la representación plástica de la figura y presencia social del negro.
El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
La Isla de los Palestinos en el Golfo de América: Gaza convertida en balneario y Cuba en un condado de Florida.
Es agosto y el sol del mediodía seca la sabana con una luz blanca. El último vagón del tren se aleja por las vías.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Manuel Adrián López (Cuba, 1969). Poeta y narrador. Su obra ha sido publicada en España, Estados Unidos y Latinoamérica. Entre sus libros se cuentan: ‘Los poetas nunca pecan demasiado’ (Madrid, 2013, Medalla de Oro en los Florida Book Awards, 2013), ‘El arte de perder /The Art of Losing’ (Miami, 2017); ‘Los días de Ellwood’ (New York, 2018) y ‘Un juego que nadie ve’ (Madrid, 2019).
Estonia se prepara para el mayor ejercicio militar de su historia, “Ussisõnad”, movilizando a 10 000 reservistas. Los países vecinos refuerzan sus defensas cerca de la frontera con Bielorrusia.
Los mandos militares de Níger, con apoyo del grupo paramilitar Wagner, exigen la salida de los diplomáticos franceses antes del 28 de julio o se enfrentan a la toma de las bases y la embajada.
Nuestro Poncio Pilatos tropical de Rolex y Mercedes Benz sabía muy bien cómo lavarse las manos y los pies.
Un hombre blanco mata a tiros a tres negros en un Dollar General. El atacante, motivado por ideas extremistas, se suicidó más tarde.
El secretario Blinken llega a Tel Aviv e insta a Israel a realizar “pausas humanitarias” en Gaza para ayudar a los civiles y debatir sobre una futura paz.
¿Será cierto aquello de que “hay cosas que nunca cambian”? Irse de Cuba, o quedarse, sigue siendo una decisión política. ¿Cambiará eso mientras yo esté viva? ¿Será antes de mis 40? ¿Lo verá mi generación? Una voz me recomienda que, entretanto, mientras se alarga la espera, siga en lo que estaba: con mi clítoris.
“Ser artista cubano te pone siempre bajo la égida de lo político: se espera cierta responsabilidad, cierta actitud. Pero esto está presente también en otras partes del mundo: los artistas, en especial los más conocidos, se convierten en la voz de los que no pueden o no saben hablar, y eso conlleva una alta responsabilidad”.