El presidente Jimmy Carter acaba de morir. Parte de su legado es haber elevado la importancia del respeto a los derechos humanos.
El presidente Jimmy Carter acaba de morir. Parte de su legado es haber elevado la importancia del respeto a los derechos humanos.
El Tribunal Federal de Apelaciones bloquea la ley SB4 de Texas, dictaminando que el Estado no puede hacer cumplir las leyes de inmigración.
Un tribunal británico permite a Julian Assange recurrir la extradición a Estados Unidos, alegando la necesidad de “garantías satisfactorias” sobre el riesgo de pena de muerte y los derechos de la Primera Enmienda.
La noticia me sorprende. “Se fue. Aún no sabemos si pudo llegar a la frontera”.
“Quiero presentar mi lista personal de las películas que cumplen 50 años en 2024, no solo atendiendo a su relevancia en la actualidad sino también a su carácter de documento histórico”.
“No habrá que emplear la fuerza, ni habrá que andar con fusiles por la calle, ni metiéndole miedo a nadie”.
¿Pudiera sugerir que el viejo escritor se fue con el viejo año? ¿Que 2024 se lo llevó de un soplo? ¿Me creerían?
“No saber si la cercanía de los estímulos es el borde que tanto he temido”.
La historia se sirve de los procedimientos que emplea la ficción. La ficción no puede dejar de aprovechar las operaciones propias de la ciencia histórica.
Esa especie de traición que sentimos al llegar a Europa, donde un mango no es un mango; las uvas, naranjas y mandarinas no tienen semillas; y los aguacates caben en un puño.
‘Ábrete eso’, le pedí. Y lo hizo. Soy un adicto a los labios menores. ‘Qué mal tú me pones’, reveló.
La Historia que se escribe desde la academia cubana es aburrida. La Historia tiene que, como producción intelectual, primeramente seducir al lector.
Más de 250 000 gazatíes intentan huir de la franja, pero los bombardeos israelíes y la negativa de Egipto los mantiene atrapados.
Cuando en un programa de la televisión cubana, Razones de Cuba, dieron a conocer al mundo su trabajo para la policía política cubana, descubrí que la única ingenuidad de la que no había logrado desprenderme era esa que me hace ver aún hoy a los amigos como seres puros, nobles, incapaces de actos deleznables en mi contra.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.
Gerardo Suter (Buenos Aires, 1957) siempre se ha mostrado interesado por la historia, la migración, la arquitectura y la ciudad. El D.F. se ha convertido en tema neurálgico de sus preocupacionesmás pobladas del mundo y una de las más contaminantes y productora de residuos.