Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
Basta ya de seguir creyendo en la Utopía. ¿Qué clase de martirio inútil es ese?
La guerra entre Israel y Hamás se intensifica con mortíferos combates urbanos; el número de muertos en Gaza supera los 18 600.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
El mérito mayor de ‘Lolita’ consiste en haber transformado en arte una historia que se encuentra siempre en peligro de caer en la procacidad.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Los totalitarismos son enemigos mortales del tiempo y de la dialéctica. Cada día es el mismo día.
“Hay un estar y no estar de los personajes en las escenas que fascina”.
Partida final de Leinier Domínguez y Timur Gareyev. Hacerlo era cuestión de tiempo, más tras saber lo que estoy por contar. Lo haré, y al final dirán si fue o no buena decisión, mas no borrará el haberme decidido. Quienes me desdeñen luego por eso, corren el riesgo de acumular ese sentir.
¿Han servido las Muestras a ese audiovisual que hacen los jóvenes, o ellos de cualquier forma lo iban a hacer, con Muestras o sin Muestras?
Riverón es uno de los poquísimos narradores cubanos que hace lo que quiere con esas difíciles acotaciones de los diálogos, tras la cuales —ya lo he dicho: la mayor parte de las veces se trata de un ‘asunto de oído’— una página puede elevarse a la categoría de irrepetible.
‘Como si fuera esta noche’ toma a la mujer como centro de debate y expone los espacios íntimos de su vejación. Le interesa denunciar la violencia de género al exponer los ámbitos familiares como principales espacios de maltrato.
Si los gritos de “libertad” fueron emocionantes para todos los espectadores que acudieron al concierto del trovador, imaginen si el propio Varela se hubiera tomado 30 segundos para pedir la liberación de los presos políticos.
El diputado Eliécer Feinzaig impulsó la moción en la Asamblea Legislativa que condena “enérgicamente” la violación de derechos humanos en Cuba, enfatizando la problemática de los presos políticos.
Carlos Varela vino a Madrid a festejar los 25 años de su disco Como los peces. La felicidad que se respiró allí solo puede compararse con la solvencia y la desmemoria. Carlos Varela es nuestro Alzheimer Nacional.