“Sin garantías para el ejercicio ciudadano de la sociedad civil es imposible la reclamación de derechos y similares oportunidades para todos”.
“Sin garantías para el ejercicio ciudadano de la sociedad civil es imposible la reclamación de derechos y similares oportunidades para todos”.
“Me crié en una dictadura y no quiero que lo mismo ocurra en los Estados Unidos”.
El político Alejo Vidal-Quadras en estado muy grave en el Hospital de la Princesa, tras ser disparado en la cabeza en plena calle.
Las bibliotecas personales forman parte de la memoria personal y afectiva de quienes las crean. Cuando sus dueños migran o son forzados al exilio, quedan atrás, sin nadie que las cuide.
The Economist: “Pero, si es nominada, eso no descarta que derrote a Donald Trump”.
“El crecimiento que ha experimentado Miami es un hecho sin precedentes en la historia de esta nación”.
“Líneas de ropa colgadas entre edificaciones ruinosas. Y ese concepto de la indefensión se mezcla con la tristeza”.
Salir de Cuba luego del 1 de enero de 1959 se volvió, tal vez, el mayor acto de esperanza al que pueda acudir un cubano.
“Son estas organizaciones las que actúan como brigadas de choque al servicio de las políticas represivas del Gobierno cubano en el exterior”.
La noche a la que se refería Reinaldo Arenas era la muerte, entre otras cosas. Yo no debo morir, no espero morir ahora; pero también se me acumulan emociones y certezas mientras siento que la noche vienesa va a caerme encima en cualquier momento.
“Convoqué a algunos de los artistas que participaron en ‘Malditos de la posguerra’ a que me hicieran dibujos o frases para tatuarme tentativamente en los brazos”.
Existe un favoritismo dentro del Gobierno hacia los artistas que se autoproclaman “revolucionarios.
La odisea de Archipiélago es muy parecida, al menos hasta un punto medio del relato, a la de Podemos: el momento exacto donde se decide si la embestida es derrota o debacle.
Un análisis sobre el resurgimiento de la influencia rusa en Cuba y sus posibles implicaciones para Estados Unidos.
El filin sigue siendo un patrimonio reverenciado, pero muy distante de la publicidad del son edulcorante, la nueva trova política, y otras insignias del socialismo musical.