The Economist: “Pero, si es nominada, eso no descarta que derrote a Donald Trump”.
The Economist: “Pero, si es nominada, eso no descarta que derrote a Donald Trump”.
La Dra. Claudia Goldin, se convierte en la primera mujer en recibir en solitario el Premio Nobel de Economía, galardonada por su investigación pionera sobre las diferencias salariales entre hombres y mujeres.
Exorcizar los demonios que atormentan a Cuba y su arte, y que no sean enterradas en una tumba coronada por un epitafio hipócrita.
“Líneas de ropa colgadas entre edificaciones ruinosas. Y ese concepto de la indefensión se mezcla con la tristeza”.
Salir de Cuba luego del 1 de enero de 1959 se volvió, tal vez, el mayor acto de esperanza al que pueda acudir un cubano.
“Son estas organizaciones las que actúan como brigadas de choque al servicio de las políticas represivas del Gobierno cubano en el exterior”.
La fatalidad demográfica, a la vuelta de décadas y décadas de castrismo “de todo el pueblo”, demostró ser más contrarrevolucionaria que el fantasma de la democracia.
“Esas anotaciones, usurpadas por los árboles del bosque, son nada menos que su diario de campaña, de guerra”.
“Al principio eran solo dos extraños compartiendo un mismo espacio temporal. Ella era caribeña, él vivía en algún lugar de Norteamérica”.
99. La transcripción en octavas del Quijote, cometida en 1849 por el poeta habanero Eugenio Arraza.
98…
Juan Abreu trae a la política española un liberalismo antifofo, una escritura fértil, lúbrica y bienhumorada, un nuevo género erótico y el derecho a ofender y a ser ofendidos.
«Una voz implacable, despiadada, pero imprescindible por su talante
crítico. Dueño de una prosa impecable, exenta de lugares comunes y
sofisticaciones gratuitas». Carlos García Pandiello.
“Me atrapa el lenguaje del teatro, el sentido de las palabras, a dónde van, el porqué de quien las escribe, el tránsito que hay de lo escrito a lo imaginario”.
Una publicación así me iba a dejar expuesta al acoso (“Hola, linda”), al juicio (“¿A ella no le da pena eso?”), al machismo (“¿Viste a fulanita encuera?”), al intrusismo (“¿El novio no le dirá nada?”), a la hipocresía… Y hasta al absurdo de que vinculen las nalgas a la “credibilidad” profesional.