Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Eso no asegura que los gusanos no se darán el banquetazo, y más si vives en una isla enclenque y azotada por la mezquindad, la ruina y la pobreza.
Los civiles comienzan la evacuación de Gaza a Egipto tras los intensos bombardeos israelíes. Un acuerdo mediado por Qatar ofrece un atisbo de esperanza a la crisis.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
La imagen Cuba que los medios oficiales han reproducido ha tendido siempre a lo paradisiaco, a la hipérbole épica, la movilización triunfal, el entusiasmo, el agradecimiento y la confianza casi ciega en el poder y sus líderes; en fin, el ‘kitsch’ político.
‘Bruno Rodríguez Parrilla’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Mi gente, marchando desordenadamente por las calles de esa Habana arruinada, destrozada, no por el tiempo ni los ciclones, sino por la desidia de la otra gente, la que llenaba de consignas heroicas, y también terroríficas, a mi misma gente en harapos.
Esos 62 años, sumados al hambre, la opresión y a los efectos colaterales de una pandemia, crearon un terremoto de protestas contra la dictadura dentro y fuera del ámbito nacional.