Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
En medio de la escalada de tensiones en Gaza, un segundo convoy de 14 camiones de ayuda entró por el paso fronterizo de Rafah.
“Que Alonso ostente el récord de partidos disputados por un jugador cubano en la MLS es un testimonio de su habilidad, fuerza de voluntad y resistencia”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
The Athletic: “Mijaín López, luchador cubano de 41 años, se convirtió el martes en el primer atleta en ganar cinco oros olímpicos consecutivos en la misma prueba individual”.
“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
La exposición de Abela en la Galería Zak fue uno de los episodios que sirvieron para la elaboración de la noción de arte cubano moderno.
“Si alguno de estos militantes conmovidos por la experiencia de “lo cubano revolucionario” se aventurara a preguntar o criticar más allá de la ruta establecida, sería expulsado y vetado en el país”.
De pronto veo a este chamaco peruano, Santiago Roncagliolo, tratando de reclutar a mi compatriota Ronaldo Menéndez para jugar ajedrez. Lo tiene prácticamente agarrado por el pescuezo. ¡Vaya ímpetu ajedrecístico!
Disparos, sangre, piedras, consignas de un lado y verdades desgarradas del otro; la ilustración más acabada de la cubanidad inoculada por el castrismo: división y odio.
El peor enemigo que tiene la familia cubana en este instante es el propio Estado.
La libertad de un pueblo, no cabe en una maleta de 70 kilogramos.
Sesenta años de gente que habla bajito, que no se ve apenas. Sesenta años de represión.