«Espadas, agujas, pinceles», un poema de Ernesto Hernández Busto.
Hypertexto
La verticalidad de los deseos
Leo estas líneas a mi madre, cabizbaja en una silla de ruedas, y decreta en voz baja: “A quienes tuvieron que irse del país se les perdona cualquier cosa. No metas la cuchareta en lo que no has sufrido en carne propia”.
Los 99 estigmas de la literatura cubana
99. La transcripción en octavas del Quijote, cometida en 1849 por el poeta habanero Eugenio Arraza.
98…
Explicarse una sombra
Parte de nuestras agonías cubanas tienen que ver con la manera en la que nuestros padres vivieron aquello y cómo nos lo contaron, cómo lo trasladaron a nosotros.
Historia del miedo virgiliano
En junio de 1961, en una de las reuniones mantenidas por Fidel Castro con los intelectuales en la Biblioteca Nacional, Virgilio Piñera se levantó, fue hacia el micrófono y dijo: Tengo miedo. Esa frase constituyó el mayor acto de resistencia de un intelectual ante la intolerancia del régimen.
La última sinfonía
—Ya es hora —dice el padre al percibir el alboroto en el vecindario—, cada cual tome sus pertenencias —se ajusta la bufanda y se dirige a la puerta—. Nunca olviden que “la amargura del exilio es el comienzo de la redención”.
Un soplo dispersa los límites del hogar
Los textos de Soleida Ríos intervienen los espacios de la memoria y el sueño para llevarnos a sitios devastados y vueltos a fundar en el poema. Oscar Cruz
El método de las pasiones físicas
Cuando Lasso Rohjo se fue a la guerra, la muchacha también se fue a la guerra.
No a la misma guerra, por supuesto, pero como guerra al fin, se corría un gran peligro.
La Batalla de: esperar o no esperar.
Jorge Edwards, Padilla, los micrófonos y los camarones principescos
Mapa dibujado por un espía y Persona non grata: dos libros policiales, más que policiacos.









