“Romper la unidad forzada de sexo y género, aumentando al mismo tiempo el alcance de las vidas habitables, tiene que ser un objetivo central del feminismo y de otras formas de activismo por la justicia social”.
“Romper la unidad forzada de sexo y género, aumentando al mismo tiempo el alcance de las vidas habitables, tiene que ser un objetivo central del feminismo y de otras formas de activismo por la justicia social”.
Un estudio revela una percepción en declive de la democracia en América Latina, con El Salvador y Uruguay liderando en satisfacción.
Mientras Cuba aspira a una economía sin dinero en efectivo, las empresas privadas se enfrentan a desafíos que revelan problemas sistémicos más profundos.
Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
“tinturas naranja y solares / cubren la cara del bufón, / su corazón: un circo de ocasión”.
Vogue: “Un nuevo libro de A24 explora cómo visten los directores de cine”.
“Según declaró el domingo el jefe de la Comisión de Defensa de la Cámara Baja rusa, Andrei Kartapolov, a la agencia de noticias estatal RIA”.
The Atlantic: “El movimiento político de Trump introduce a los votantes más jóvenes en su tipo de camaradería”.
Villa Marista es el símbolo del autoritarismo del régimen revolucionario, una de las joyas de la corona’. Ese archivo puede ser fundamental para la reconstrucción antropológica del Estado, de sus tecnologías de poder y control. Allí se clasifica, organiza, gestiona, administra y ordena la vida de los “otros”: artistas, intelectuales, presos políticos, disidentes…
La lista que propongo no busca anatemizar las superproducciones, sino reubicar a The X Men, The Avengers y The Justice League en un campo artístico mucho más rico donde, junto a la radicalidad gore, el intimismo existencial y las búsquedas autorales, también los superhéroes han gozado de altos rigores creativos.
El otro-excusa es la vía de escape social. Es el monótono despuntar de la desidia. “Mejor que lo haga otro, porque yo no voy a cambiar nada”. Es la rabia del infantilismo social. Perpetúa el equívoco de dejar la vida en manos ajenas: que otro decida por ti, por tus sueños y tus realidades, por tus hijos y tus nietos.
Uno de los efectos más curiosos que tuvo la pandemia fue la de dislocar la relación espacial. Todo llegaba a mi patio con la misma intensidad: el encarcelamiento de Luis Manuel Otero Alcántara, la muerte de George Floyd, la campaña electoral estadounidense, el Movimiento San Isidro, la elección de Biden, el 27N.