“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
El pitcher Franky Quintana se convierte en el deportista número 51 que toma una decisión similar, en el transcurso de 2023.
¿Es posible que un ser “demoníaco” tenga fuerza suficiente para acogerse a lo angélico, y viceversa?
El libro analiza la obra de varios intelectuales cubanos a los que el autor asocia con la idea de reforzar la decencia de la República para evitar la injerencia de los Estados Unidos.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
Parece una ciudad sitiada / Imagen de una guerra / sin enemigos / más que tú y yo / y la isla entera luchando contra sí / contra el hambre de hoy / y de los días que vendrán / Esta calle es un / circo romano / y acaban de soltar / a los azules leones / de la opresión.
¿El gobierno se siente tan débil que tiene que impedir una charla por internet? ¿Les preocupaba que se hablara del manifiesto del 27N? ¿De la nueva Cuba que ya existe, a pesar de ellos? ¿El hostigamiento es una manera de indicarle a todos que no se acerquen a INSTAR? Me aburren.
Conocido por haber sido el representante de Celia Cruz, Omer Pardillo-Cid es un exitoso mánager y productor musical que cuenta con numerosos premios Grammy, Latin Grammy y Emmy. En esta conversación hablamos de Celia, de la Cuba de ayer, del exilio cubano, del MSI, de ‘Patria y Vida’ y de sus actuales proyectos.
Sin discusión, he leído más. Es bueno aclarar que he leído más en comparación con los últimos quince años, digamos. Porque el ritmo de lecturas de mi juventud, incluyendo la excitante época de Diáspora(s), ha sido imposible de superar o mantener el resto del tiempo.