¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
México intensifica las medidas contra el acceso de inmigrantes a los trenes de mercancías, en un contexto de aumento del tráfico fronterizo con Estados Unidos.
José Abreu se une a la élite del béisbol, alcanzando 600 extrabases en MLB; el único de la Serie Nacional cubana en lograrlo, situándose 5to en la lista histórica de peloteros cubanos.
Philadelphia Inquirer: “El peso ligero Cruz, que está entrenado por Bozy Ennis, peleará el sábado en Los Ángeles en la cartelera de Terence Crawford-Israil Madrimov”.
“Los venezolanos estamos listos para deshacerse de la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?”.
“El actor impedido es el intermediario agónico más importante que existe entre el yo privado del actor y el ego del personaje”.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
‘Politiquerías’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Con la modernidad, el cuerpo y la sexualidad se convirtieron en instancias de imaginación política y contribuyeron al diseño de técnicas de control. En Cuba desempeñaron un papel fundamental en la organización del totalitarismo revolucionario.
A raíz del estreno del filme ‘Plantados’ (Lilo Vilaplana, 2020), aparecieron en las redes discusiones entre estéticos y pragmáticos. El estético contempla la película y sus claros defectos de forma y contenido. El pragmático puede conceder que la película sea deficiente y aún concentrarse en la fuerza moral que esta evoca. Ambos tienen razón.
El año nos cayó como un largo día con muy pocas pausas. En los primeros meses, los muros de la privacidad se desplomaron con el confinamiento. Fue un avance perverso de lo que pudiera ser una sociedad distópica. Recuerdo reuniones en Zoom de hasta ocho horas, con ese ojo colectivo directo a la cara.