confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
“Por ahora, solamente le puedo confirmar que necesitamos todos los dólares que podamos conseguir”, dijo el coronel Antonio de la Guardia. El excapo Carlos Lehder expone la intrincada red de complicidades políticas y narcotráfico creada por el Cártel de Medellín.
La Peña del Júcaro celebra los veinte años de Ediciones Homagno y presenta un proyecto editorial sobre los escritos del Padre Félix Varela en la prensa norteamericana.
Los inversores están preocupados. Al menos la economía parte de una posición sólida.
Bascó, que llevaba sobre los párpados toda la tristeza del mundo y el peso neto del no ser propio y ajeno en la mirada, es el único cubano que da cierta idea del Buda.
Nuevas pruebas vinculan a la unidad 29155 del GRU con los ataques misteriosos a funcionarios estadounidenses y sus familias.
El deshielo del mar, el aumento de las tensiones y el redescubrimiento de lo que implica dominar el arte de la guerra en el Ártico.
Klaus Dodds es uno de los mayores especialistas en geopolítica del mundo. En este texto analiza las obsesiones territoriales de la Casa Blanca.
Los oligarcas están distorsionando los mercados y corrompiendo las economías en todo el mundo.
—Ya es hora —dice el padre al percibir el alboroto en el vecindario—, cada cual tome sus pertenencias —se ajusta la bufanda y se dirige a la puerta—. Nunca olviden que “la amargura del exilio es el comienzo de la redención”.
¿Cómo se presenta un libro del mejor escritor vivo de Cuba? Y esto no lo digo yo, porque ya lo ha dicho él. No es fácil, aunque el que lo presente, es decir yo, sea el mejor crítico vivo —o muerto— de Cuba.
¿Acaso se podrá escuchar la canción ‘Patria y Vida’ en algún espacio de la Bienal?
Me dan un papelito con dos números: 392/231, y me indican que tengo que aprendérmelos. Paso a un cuarto donde me toman una foto de frente y de lado. Típico procedimiento de prisión. Me dirigen a la celda 231, ahora soy un número: el 392.
Sentí que Pablo Milanés cantaba a una Cuba que solo existe en los anhelos de quien la quiere libre. Pablo cantaba en futuro; Camila lloró, y ya no dejó de hacerlo en ninguna canción.