Una ciudad donde sus habitantes se dan el lujo de soñar, porque no cuesta nada, y los más soñadores ya tienen la huida programada.
Una ciudad donde sus habitantes se dan el lujo de soñar, porque no cuesta nada, y los más soñadores ya tienen la huida programada.
Ese cine de género es mucho más que “una chica y un arma”, sobre todo cuando
la chica empuña el arma.
Siento en ella el olor a enfermedad, esa que escuché en la boca de mi padre y abuelos, esa cuyo nombre casi no logro pronunciar: esquizofrenia.
La libertad de prensa en el mundo está gravemente amenazada, y los periodistas se enfrentan a un aumento de la violencia y las detenciones.
“¿Y si digo que estabas abusando de mí? ¿Qué te parece? ¿Qué te puede pasar por engañar y abusar de una turista, eh?”.
Se calcula que en 1 de cada 25 hogares de Estados Unidos hay un miembro de la familia indocumentado.
Sin embargo, la evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo señala que Gaza necesitaría “aproximadamente 80 años para restaurar todas las viviendas totalmente destruidas”.
En algunas provincias llevan meses mezclando la vieja y confiable harina de trigo con extrañas recetas: de yuca, de boniato, de calabaza. Lo que genera sabores más bien exóticos. Y no precisamente en el buen sentido de la palabra.
Por primera vez en 25 años, San Diego ocupa el primer lugar del país en cruces fronterizos de migrantes, superando a Tucson.
“Yo me siento una mujer muy fuerte. Primero, porque siempre he sido así, y segundo, porque he vivido en una dictadura y tuve que esforzarme mucho para poder salir de ella. El hecho de ser más pobre que la mayoría me obligó a trabajar el doble para poder alzar mi voz mediante la música”.
“Yo siento que mi obra sí marcó una diferencia en Cuba y en América Latina; mi trabajo lo ha demostrado, aunque yo no me lo haya propuesto, y me siento muy orgullosa de eso. Dentro y fuera del mundo del arte, mi obra fue trascendente por la manera de ver a la mujer, el cuerpo, la relación con la religión. La gente se identificó mucho”.
Con una animación digital que muestra, cual videojuego de superviviencia, a ocho jóvenes lanzándose desde un avión al vacío, abre Futureland (2019), obra teatral dirigida por la argentina Lola Arias (Buenos Aires, 1976). Como en sus últimas obras, Lola Arias escoge el teatro documental.
Los cubanos excomulgan a figuras que antes eran vistas como epítomes de su comunidad, como han sido los casos de Carlos Alberto Montaner, Ileana Ros-Lehtinen y Gloria y Emilio Estefan. La insignia amarilla con la que se estigmatizaba a los judíos, es sustituida por la insignia roja. Todo el mundo es tildado de comunista. Fin de la discusión.