Prólogo de la antología poética ‘Apariencia de árbol’ de Yolanda Blanco.
Como si nada humano quedara sobre La Tierra. Como si las máquinas estuvieran dispuestas a descubrir nuestro pasado a través de avatars.
Otra vez las notas del himno patrio / acompañando los rudos afanes / del déspota con sus sumisos clanes / de guerreros.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
AP: “El primer atleta transexual de Cuba muestra los progresos y los retos a los que se enfrentan las personas LGBTQ en la isla”
The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
El Estado cubano, en franca descomposición, pondrá zancadillas a la administración Biden-Harris en su cometido de seguir el camino abierto por Barack Obama. Lo hará hasta el último estertor, porque de ello depende su sobrevivencia, porque el poder totalitario depende de una ideología que justifique la nación en pie de guerra.
De la época del Buen Vecino datan los primeros intentos por dibujar a Cuba en el cine norteamericano; intentos que no han cesado hasta hoy, a pesar de los obstáculos. Pasamos revista a 10 producciones norteamericanas empeñadas en dibujar, audiovisualmente, los perfiles de “lo cubano”.
Pink Valley es un colectivo chileno-alemán radicado en Berlín. Sus integrantes tienen formación artística de teatro, pedagogía y literatura. En colaboración con otros artistas, conceptualizan, escriben y producen performances interdisciplinares, que operan en la intersección de la ficción y la realidad, la estructura y la improvisación.
La sociedad norteamericana no debería actuar como si nada hubiera pasado, como si lo ocurrido no afectara todos los ámbitos de convivencia. Como si esa barra no hubiera atravesado el órgano que determina nuestra capacidad de entendernos a nosotros mismos y a los demás. Como si fuera normal convivir en perpetua guerra civil virtual.