TikTok no es un lugar para conectar con otros. Es un sitio donde perder el tiempo.
TikTok no es un lugar para conectar con otros. Es un sitio donde perder el tiempo.
“Al voltear las obras, pervirtiendo así su frontalidad convencional, insertamos experiencias contemplativas que reivindican ese lado de la pintura al que no llega la luz”.
China amenaza la industria de los vehículos eléctricos y los fabricantes de automóviles se ven obligados a reducir costes para salvar la crisis.
No es que la iglesia se inmiscuya en política, como arguyen algunos para justificar su cobardía.
Roxanna Marte es una narradora, catedrática y estratega cultural dominicana. Es directora del colectivo literario CUENTARD, creado en 2018. ‘País imposible’ es su primera novela.
Apocalipsis y singularidad representan dos absolutos: nuestro futuro tendrá que situarse en algún punto dentro de ese amplio espectro.
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
El ODC vuelve a llamar la atención sobre el sistemático secuestro de las instituciones culturales cubanas bajo una fachada democrática.
En la Cuba real, cualquier alegría tiene que ver más con un deseo que con un estado mental donde existan motivos comprobables para el júbilo.
Una de esas frías noches, en que uno se siente pequeñito y te metes la mano en el bolsillo y te das cuenta que no tienes para nada, me pregunté: “¿Cómo carajo tú te crees que con lo jodido que está el mundo tú vas a seguir haciendo cine?”.
Un profeta oscuro (Luis Trápaga) alerta sobre un peligro. Es la hora de tomar las riendas de nuestro destino. Es la hora de no morir de silencio. Es la hora del pueblo.
Yali Romagoza, Raychel Carrión y Jesús Hdez-Güero comparten mucho con el artista Hamlet Lavastida. Proceden de la misma generación artística, se formaron en los mismos espacios, participaron en los mismos eventos expositivos y coincidieron en los mismos círculos de amigos.
Un día que no estábamos trabajando en el lugar, enviaron una “brigada de respuesta rápida” que intentó romper las piezas de Ezequiel Suárez y cubrieron parcialmente con pintura la intervención de Hamlet, tildada de “contrarrevolucionaria”.