La cultura oficialista cubana ha servido como
La cultura oficialista cubana ha servido como
El ‘slugger‘ cubano, Pedro Pablo Revilla, tras brillar en Japón, llega a República Dominicana con miras a la MLB.
La Organización de las Naciones Integradas había hecho declaraciones. Prácticamente autorizaba a matar a los casos más violentos de rabia.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.
El yo de cualquier artista sólo resulta interesante cuando nos propone una relación incómoda con la realidad.
Carrión ha vuelto al origen de la novela como discurso caníbal, con hambre de formas nuevas.
‘Simón’ es un homenaje a los estudiantes que alzaron sus voces contra la tiranía, y que hoy continúan arriesgando sus vidas en las calles de Caracas.
“La plaza Mantilla era una hermosa alameda de recreo, donde los paseos y los árboles conformaron un paraje admirable”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
Dispongo del trabajo más intelectual de Montreal. Así fue antes y después de la pandemia. Durante los meses se acumulan lecturas y autores, libros en papel o digitales pirateados: Zagajewski, Jelinek, Hrabal, Ponte, O’Connor, Kratochvil, Ferro Rojas, Abe, Cheever, Díaz de Villegas, Morejón Arnaiz…
Miguel comenzó a rodar la introducción de ‘Corazón azul’ durante las protestas de Occupy Wall Street, en 2011. Ya desde entonces, esperaba poder filmar en tiempo real el entierro de Fidel Castro. Para nuestra generación, la muerte del máximo líder era una suerte de obsesión.
Había nacido en 1953, el año del Cuartel Moncada. Yo, en 1971, el año del Caso Padilla. Poly, el de los cincuenta. Landy, el de los setenta. Dos dinosaurios caídos de un planeta perdido llamado país. El viaje era largo, como su historia. De punta a punta de nuestra mutua imaginación de isla.
En medio de la pandemia, empecé a postear “aforismos” en Facebook. Me río de mí, de la vida, y le rindo homenaje a la autora de nuestros días: la Muerte. No sé si sea también una respuesta a los problemas de presión alta que estoy teniendo. Lo que sí puedo asegurar es que estoy escribiendo al tanto de mi peste a muerto.