“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
El hijo de Gustavo Petro, en un giro inesperado, destapa un escándalo de financiamiento ilegal que amenaza con desestabilizar el mandato de su padre.
La noche del regreso, cuando se acuestan con sus mujeres, / piensan que han adquirido músculos sobrenaturales / y actúan como negros sencillamente abyectos.
El bollo ʻrealistaʼ de una modelo real o el bollo ʻidealʼ del pintor.
¿Cómo hubiera sido esta Isla sin ese desvío impuesto por un experimento demencial?
Los submarinos de la clase Yasen-M son los más avanzados de Rusia, con tecnología punta, misiles hipersónicos y excepcionales capacidades de ocultación.
Ucrania lucha por su supervivencia y moviliza todos los recursos posibles tanto dentro como fuera del país. Mientras tanto, Rusia oficialmente aún no está en guerra, pero está llevando a cabo una “operación militar especial”.
Erick Brito (Cuba, 1989) es activista y miembro de “Cuba en Familia” organización que apoya a familiares de presos políticos en Cuba. Vive exiliado en Miami.
“El presidente francés convoca elecciones anticipadas tras ser derrotado”.
En las escalinatas del Ministerio de Cultura, la intelligentsia cubana le arrebató al castrismo el monopolio de la Historia. Acciones más o menos históricas, de mayor o menor envergadura, cuyos protagonistas actuaban a título personal, han ocurrido en las últimas décadas y han sido sofocadas violentamente.
Es justo entrever que sobre él cae el peso de la desmesura. El problema aquí no es Denis Solís, pero es mejor que pague quien tiró la tiza. Para el poder blanco, para el Estado machista, no hay diferencia entre un negro disidente y un maricón negro. Denis Solís y yo no somos tan diferentes.
Publicación en Facebook, no recuerdo de quién: “Brigadas antimotines llegan en camiones, muchos policías con perros. Atentos, que el diálogo puede ser una trampa”. No se atreverían, vuelvo a pensar, aunque ya me equivoqué una vez. “¿Para qué será toda esa gente?” “¿Para qué tú crees?”
Yo quiero que el Estado cubano respete el derecho a que cada cual piense lo que quiera y lo diga como lo quiera decir, porque así sabré cosas verdaderas de todos. No solamente de los 30 que entramos la noche del 27 de noviembre al Ministerio de Cultura, también de los más de 500 que estaban afuera esperándonos, y a los que no les pudimos dar una mejor noticia.