Apenas hoy empiezo a entender lo fukin revolucionario que es estar bien.
Rosie Inguanzo (La Habana, 1966). Narradora, poeta, actriz y performer. Profesora. Tiene un doctorado en Español y Literatura Iberoamericana por la Florida International University. Ha publicado la novela ‘La Habana sentimental‘ (2018) y los poemarios ‘Deseo de donde se era’ (2001) y ‘La vida de la vida’ (2018).
Estar consciente, ‘woke’, es echar limón sobre esa heridita en el dedo que no sabías que tenías. El precio a pagar por esta híper consciencia es el agotamiento.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
Un juez citó al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a declarar por un presunto escándalo de sobornos durante su mandato.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
La desgracia de Tamara es infinita; más difusa que la bola del mundo, más caliente que la arena del Sahara, más pesada que la Antártida; más profunda que la desesperación, la desolación y la desesperanza, todas juntas.
A pesar de un año de estancamiento de los frentes de batalla, el objetivo de reconquistar el 20% de Ucrania bajo ocupación rusa parece poco prometedor.
El gusano es un animal político que habita el terreno de la zozobra. Un montón de arena simula el ecosistema hostil donde el gusano debe escarbar la escasa luz para encontrar la verdad. El gesto de publicar esa verdad en palabras es el objetivo final del gusano.
El miedo a decir, a hacer, a pensar, a construir. El miedo a nombrar las cosas por su nombre. El miedo a postear en Facebook. El miedo a la vigilancia, a la militancia. El miedo al que ya ha perdido el miedo. El miedo al que no sabe que tiene miedo. El miedo al miedo mismo.
La obra de Pepe Martín, artista mexicano instalado en Los Ángeles, se orquesta sobre la base de la ficción, el culto al legado, la admiración como ejercicio de humildad y la invención como inequívoco impulso creador.
Luis Manuel Otero asusta, y mucho, porque no pueden comprarlo ni sobornarlo. No es de los que vende baratijas de colores con la enseña nacional. No es de los que ruega el espaldarazo institucional. Ha ido al extranjero y siempre ha regresado a la semilla. Sus antecedentes artísticos no pueden ser fácilmente utilizados en su contra.