Armando Lucas Correa (Guantánamo, Cuba, 1959) Escritor, investigador, periodista y editor cubano. Su primera novela, “La niña alemana” vendió más de un millón de ejemplares. “El silencio en sus ojos” es su más reciente trabajo. Reside en Nueva York.
Armando Lucas Correa (Guantánamo, Cuba, 1959) Escritor, investigador, periodista y editor cubano. Su primera novela, “La niña alemana” vendió más de un millón de ejemplares. “El silencio en sus ojos” es su más reciente trabajo. Reside en Nueva York.
Seamos delincuentes públicos. Gritemos contra todos los singaos que nos oprimen, secuestran, silencian, desacreditan, desgobiernan.
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
“Al matar a Alexei, Putin mató la mitad de mí… Pero aún conservo la otra mitad, y eso me dice que no tengo derecho a rendirme”.
“La libertad es una fuerza transformadora que ha demostrado tener la capacidad de hacer realidad sueños que, hasta hace poco, eran patrimonio exclusivo de la ciencia ficción”.
¿Cómo era el día a día de Alexei Navalny en la prisión “Lobo Polar”? ¿Qué se sabe de su muerte? ¿Qué es el “síndrome de la muerte súbita rusa”?
Con su novela ‘Siempre es bueno verte’, editada por Traveler en Madrid, el poeta Sergio de los Reyes llega a la narrativa con los deberes hechos.
La audacia de Navalny para enfrentarse a la corrupción del Kremlin quedó personificada con la publicación de “El palacio de Putin. La historia del mayor soborno del mundo”.
Garry Kasparov: “Putin intentó sin éxito asesinar a Navalny rápida y secretamente con veneno, y ahora lo ha asesinado lenta y públicamente en prisión”.
El experimento pseudocientífico de Komar & Melamid es un recordatorio de que, hasta hoy, la ciencia ha tenido muy poco que decir sobre el gusto.
En diálogo, tierra adentro, con el escritor Emerio Medina.
Entre algunos investigadores literarios suele comentarse que en Cuba, al menos de los años veinte a los cincuenta, escritores de reputaciones desiguales escribieron de modo anónimo ficciones pornográficas que circulaban casi sin encuadernar, pues tenían demanda inmediata.
Entendía plenamente al norteamericano promedio, con su carga de desprecio antidemocrático por Norteamérica. Me estaba convirtiendo en uno de ellos.