El Congreso se enfrenta por el sector privado cubano; María Elvira Salazar lidera el escepticismo del GOP, lo califica de artimaña gubernamental, mientras que los demócratas abogan por el compromiso y el reconocimiento.
El Congreso se enfrenta por el sector privado cubano; María Elvira Salazar lidera el escepticismo del GOP, lo califica de artimaña gubernamental, mientras que los demócratas abogan por el compromiso y el reconocimiento.
Agustín Acosta y Nicolás Guillén: ambos eran “de provincia”, estudiaron Derecho, presumieron de antiyanquis, cultivaron eso que se llamó “poesía social” y vertieron bilis sobre Lezama y Orígenes.
Miren esos ojos, compañeros, perdidos en la luz de la ventana o los raquetazos del Jefe. Destilan presencia y orgullo. Son biología hecha voluntad. Irradian ideas de un futuro con ínfulas de inmortalidad. Todo pulcro, todo positivo: fe, fuerza, fascismo.
Kitesurfistas rusos, liderados por Vladimir Popov, pretenden batir un récord mundial cruzando desde las Bahamas hasta Cuba, a finales de enero de 2024.
Cuba ha expresado su satisfacción por la decisión de Colombia de rechazar la participación de un equipo de beisbolistas cubanos emigrados en un torneo ahora cancelado.
Los Blue Jays se acercan a un acuerdo de 32 millones de dólares con el lanzador cubano Yariel Rodríguez, el diestro de 26 años, con un récord estelar en Japón y en el Clásico Mundial de Béisbol.
Estados Unidos intensifica los ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen, quienes prosiguen las acometidas contra la navegación en el mar Rojo.
“Ahora, que las cosas van tan mal y todo apunta a que podrían ir incluso peor en el futuro cercano, los cubanos ¡al fin! somos libres para morir”.
La Seguridad del Estado china acusa a Taiwán de interferencia electoral tras la victoria de William Lai Ching-te, y da por hecho la reunificación.
¿Cuál es la tarea del poeta: la fe o la duda? Para Brodsky, y basta escucharlo leer, la poesía tiene siempre algo de plegaria.
Ernesto Hernández Busto traduce a Joseph Brodsky.
Saca el carné, al vuelo leo las letras DSE que aluden al órgano represivo que más miedo ha metido entre los cubanos y a mí, por primera vez, no me da nada.
No siento nada, estoy como el pollito del cuento que se metió una raya de cocaína y empezó a decir que no sentía nada.
A estas alturas del interrogatorio no siento ni las piernas, ni el corazón ni el salto en el estómago, yo no siento nada.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.
Otra fecha pasada por alto en la larga la lista de olvidos que pesa sobre la realidad cubana.