La administración Trump busca interlocutores dentro del régimen en La Habana que puedan pactar el fin del gobierno comunista.
La administración Trump busca interlocutores dentro del régimen en La Habana que puedan pactar el fin del gobierno comunista.
El Estado nación se resquebraja y cede espacio a imperios reconfigurados, donde el poder ya no se mide en fronteras, sino en dependencia, datos y control.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Según fuentes consultadas, poderosas figuras del régimen comunicaron en secreto a funcionarios estadounidenses y cataríes que verían con buenos ojos la salida de Maduro.
Historias instaladas en la realidad cotidiana de lo doméstico, un dominio trascendido y quebrado gracias a la perspectiva de quienes narran.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Quien se va genera nuevas geografías. Quien se queda aprende a habitar los huecos de los mapas.
Si el Gobierno no comienza desde ya una reforma agraria profunda, se enfrentará a una hambruna sistémica que desestabilizará el orden social de manera irreversible.
María Corina salió de la Casa Blanca con la certeza absoluta de que tú, ‘my President’, no contabas con ella para nada, a pesar de la baba y la adulación.
Hombres con sus cuerpos flotando sobre balsas. O expuestos al sol, con el trasero al aire, en duchas.
Vegetábamos en una nube, flotando tranquilos, hasta que una cadena de errores desató el caos.
¿Te vas? ¿Otra vez te vas? ¿Y hasta cuándo? —ella interroga, pero el hombre la mira y no responde. La mira y no la besa…
Si la conquista territorial vuelve a ser una posibilidad abierta, el poder prevalecerá sobre el derecho.
Para el Kremlin, las revoluciones de colores representan el ejemplo por excelencia del soft power occidental empleado con fines geopolíticos.
Hoy no puedo escribirte desde el optimismo. No puedo escribirte desde la felicidad. Te escribo dolido, no te lo voy a negar.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Estados Unidos ataca 85 objetivos en Irak y Siria en una escalada significativa después de que un ataque con dron en Jordania matara a 3 soldados estadounidenses.
Washington Examiner: “Mientras que el régimen liberó a los líderes blancos en cuestión de días a condición de que se exiliaran, unos 1000 presos políticos, en su inmensa mayoría negros, siguen en las cárceles cubanas”.
Es la Uneac, la organización que acompaña proyectos que coartan la libertad creativa, la que atropella a mujeres intelectuales; la que ideologiza y politiza el consumo culturaly educativo de las niñas y los niños cubanos.
Luego de la película, ¿íbamos a tener un diálogo honesto para conocer otra cara de la realidad cubana?
Nadie escuchaba. Nadie escucha aún. Lamentablemente hoy, por lo teatral en el discurso, todos hablan, o publican, o cantan, o pronuncian.
Camila Acosta (Isla de la Juventud, 1993) ha experimentado en carne propia casi todas las estrategias represivas que el gobierno cubano despliega contra los que intentan practicar un periodismo libre de ataduras ideológicas en la isla. A pesar de todo, apuesta por quedarse en Cuba y seguir trabajando en la prensa independiente.
Mi galería de horrores cinematográficos no conoce de épocas. Las películas del siglo pasado dialogan con las soñadas una centuria después.
Mientras más te involucres con el medio en el proceso de materialización de la obra, más sabes de ella, más conoces su anatomía.
“El performance fue como esa revisión, como una necesidad terapéutica de romper con las formas que se esperaban de mí y posicionar otras nuevas, transitorias; de lo que sí era posible y no se me había mostrado”.