Antony Blinken visita Israel para evitar una escalada del conflicto de Gaza, mientras el ejército israelí planea una prolongada batalla contra Hamás y se agudiza la crisis humanitaria.
Antony Blinken visita Israel para evitar una escalada del conflicto de Gaza, mientras el ejército israelí planea una prolongada batalla contra Hamás y se agudiza la crisis humanitaria.
‘Rumbo’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Con los gritos de “Patria y Vida”, “Abajo la dictadura”, “Libertad” o “Díaz Canel Singa’o” —de una potencia innegable— los manifestantes hablaron desde una dimensión del resentimiento que es, más bien, política.
El ODC subraya el peligro de naturalizar y laurear una interpretación tergiversada y perversa del compromiso social de las personalidades de la cultura y las ciencias en Cuba.
Las esperanzas de los Dolphins de ganar el título de división se derrumbaron en la derrota por 21-14 ante los Bills, lo que los lleva a enfrentarse a los campeones de la Super Bowl, los Chiefs.
Diplomáticos estadounidenses y europeos están intensificando sus esfuerzos para evitar la escalada de la guerra de Gaza en todo Oriente Próximo.
Se equivocaba Santiago Feliú, se equivocaba. Aquel Quijote comunista no iría a parar a ninguna parte.
López Obrador propone levantar los bloqueos estadounidenses a Cuba y Venezuela y un plan de ayuda de 20 000 millones de dólares para abordar las causas de la migración.
Nepal suspende los visados de trabajo a Rusia y Ucrania tras la muerte de al menos 10 mercenarios y la desaparición de otros 100.
«Nunca más vas a entrar a Cuba«, le dijo la cónsul cubana con sarcasmo a mi amiga. A mi amiga ex-médica «quedada» en Chile, primer país democrático de Latinoamérica, casi del Primer Mundo.
El humorista menciona el tamaño de los churrascos que ha comido durante las últimas semanas. Anduvo por Texas, y se presenta en un centro nocturno de Hialeah. Finalmente anuncia que se marcha.Me deprime decirlo, pero regreso a Cuba.
Los veinticinco años transcurridos desde la desintegración de la URSS hasta la reciente visita del presidente norteamericano Barack Obama, han visto a la sociedad cubana debatirse en un precario equilibrio entre la miseria y el orgullo, entre el agobio y la codicia, entre la ira y el temor, entre el nacionalismo provinciano y el autodesprecio servil.