Douglas Pérez concibe el arte como el contradictor perfecto de todas las verdades, de todos los dogmas.
Douglas Pérez concibe el arte como el contradictor perfecto de todas las verdades, de todos los dogmas.
No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
Musk y los hombres del D.O.G.E. están tomando el control del Estado federal estadounidense. Con un método: saltarse todas las reglas; y un objetivo: hackear la democracia.
Una herida abierta que drena constantemente y refleja la complejidad social, económica y cultural de nuestra realidad.
Un asunto demasiado grande como para volverlo preciso, , aunque sea con la parca y diminuta nitidez de unos huesos y una tumba.
Toda comunidad tiene derecho a preservar, desarrollar y transmitir sus expresiones culturales sin manipulación externa ni instrumentalización política.
Del adiós de Luis Giraldo Casanova, el recuerdo que más ha perdurado ha sido el de su inmenso cuadrangular por el jardín izquierdo.
Quizás, elegir el color blanco para vestir le recordaba las migas de pan… Quiso un ataúd blanco para que guardaran su cuerpo.
Para la ministra de Trabajo y Seguridad Social en Cuba, la vida se resumía a eso: una fiesta de disfraces.
“Si no vienes a jugar, no me dices quién te mandó, y ni siquiera me das tu verdadero nombre, mejor te vas”.
León Félix Batista (República Dominicana, 1964). Ha publicado ‘El oscuro semejante’, ‘Negro eterno’, ‘Vicio’, ‘Burdel Nirvana’ (Premio Casa de Teatro), ‘Mosaico fluido’ (Premio Emilio Prud’Homme), ‘Pseudolibro’ (Premio Universidad Central del Este), ‘Un minuto de retraso mental’ (Premio Emilio Prud’Homme), ‘Música ósea’ y ‘Poema con fines de humo’ (Premio Salomé Ureña de Henríquez).
Mear a Martí entraña mil veces más amor corporal que citarlo con la pulcritud del cirujano en serie, sobre el carnaval de cadáveres que ha sido y seguirá siendo nuestra patria.
The New York Times: “Puede utilizar su verdadero superpoder: será una implacable fiscal del clarísimo caso político contra Donald John Trump”.
The New York Times: “Los demócratas tienen la obligación política de elegir al candidato con más probabilidades de ganar. Esto se convierte en una obligación moral”.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Foreign Policy: “Los dos candidatos se enfrentaron sobre la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamás, la inmigración y la imagen global de Estados Unidos”.
La batalla en torno a la controvertida ley de inmigración de Texas podría dar al Tribunal Supremo la oportunidad de revisar una sentencia que anuló en gran medida la ley “muéstrame tus papeles” de Arizona.
Las atrocidades confirmadas de Hamás, el 7 de octubre, chocan con las falsas afirmaciones, lo que desata el debate en medio de la tragedia de 1200 muertos, incluidos niños, y 240 secuestrados.
Israel intensifica su ofensiva en Gaza y exige evacuaciones en Jan Yunis, mientras mantiene la persecución de los miembros de Hamás.
Si las fuerzas le hubiesen acompañado, aún estaría regalando estrofas de aquel costumbrismo que él salvó de ser una moda superada.
Al bajar de la guagua, hay que caminar. Inténtelo alguna vez. A fin de cuentas, caminar no ha matado a nadie. Tire sus pasos de vez en cuando, y quizás descubrirá algo que se estaba perdiendo. A mí me ha dado resultado. En parte porque quiero. En parte porque no me queda más remedio.
En la actual falla estructural y de todo tipo que vive el sistema, no sería mala idea que tuviese lugar otra recogida masiva, lo mismo en los cajeros escondidos que en las mohosas arcas y bóvedas bancarias, para refundar “con todos” la destartalada nación que es hoy Cuba.
Una conversación con el escritor Norge Espinosa a propósito del movimiento LGBTIQ en Cuba y los acontecimientos del pasado 11 de mayo.
Es inevitable hallar referentes en su obra que cuestionan transversalmente las jerarquías, las estrategias de poder, las distinciones de clases, la arbitrariedad estatal, la coacción.
“Todo el panorama que ahora llamamos Latin Jazz, empieza con el ‘toque cubano’”.
Cuando Carlos Quintela vio a Héctor Noas en la película, dijo que era como un Bruce Willis cubano. Miguel necesitaba a alguien con su fenotipo.