me dicen que no piense en eso pero no puedo evitar pensar en la finitud de la vida no puedo evitar pensar a esta altura de la madrugada no puedo evitar pensar en que nada hay en mí que me ampare de la omnipotente ruleta de la fatalidad
me dicen que no piense en eso pero no puedo evitar pensar en la finitud de la vida no puedo evitar pensar a esta altura de la madrugada no puedo evitar pensar en que nada hay en mí que me ampare de la omnipotente ruleta de la fatalidad
En la ruta final de la dictadura de Gerardo Machado, cuando Cuba ya se había convertido en un hervidero político llegó el pintor japonés Tsuguharu Foujita al puerto de La Habana.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
El ODC alerta sobre el menoscabo progresivo del patrimonio inmaterial cubano producto de una alteración en las prioridades de su salvaguarda.
Me llamo Kino. Soy de color barcino. De dónde vengo, no recuerdo. Aquí llegué y me planté. No será mucho, pero me basta.
Para todos los artistas cubanos que, durante décadas, han sido y siguen siendo estigmatizados y excomulgados.
“Para poder obtener —soñar— esa libertad, inventar esa libertad, conquistar esa libertad, el hombre saltará siempre el muro o cruzará el mar custodiado”.
Estas derrotas no solo son necesarias. Son morales. No pueden quedar ni trazas de nuestra felicidad prehistórica. O nunca seremos libres cuando llegue la libertad.
Un ser generoso y bueno y, al mismo tiempo, feroz contra todo lo que le parece malvado o simplemente injusto.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
Esta va a ser una semana especialmente tensa en Oriente Medio, incluso para los estándares de una región ya de por sí volátil.
El Mando Sur de EE.UU. y la Fuerza de Defensa de Guyana llevan a cabo operaciones de vuelo conjuntas, ante la protesta de Venezuela.
Continúa la oleada de migrantes africanos que llegan a Nicaragua desde El Salvador, a pesar de las restricciones impuestas por Estados Unidos.
En la mañana del 19 de enero de 2024, Wilber Aguilera Bravo, padre del preso político Walniel Luis Aguilar Rivera, entregó en la Asamblea Nacional una petición oficial para una Ley de Amnistía. Tú también puedes firmar.
En Google puedes poner: ¿Qué es el Pentágono?, y no pasará nada. ¿Es siempre doloroso el sexo anal? Te dará la respuesta a su alcance. ¿Cuándo fue la primera llamada por celular entre Cuba y Estados Unidos? “¿Cuántos años coincidieron en el poder Franco y Fidel Castro?. Y así. A Google le preguntas sin susto.
Prometo volver a ocuparme de Humberto: ese compañero necesita atención. Este trabajo sobre su encuentro con Yeilis es solo la introducción a la discusión de su programa ‘Hacemos Cuba’: sus mentiras, sus distorsiones y su incitación a la violencia y la represión. La próxima vez, Humbertico, nos vemos en el estudio.
Ángel Pérez está considerado uno de los críticos cubanos más insaciables y lúcidos de su generación: “Si escribir bien es hacerlo con estilo, con profundidad en las ideas, con rigor en la argumentación del criterio, si eso es escribir bien…, estamos jodidos”.
Un teatro de la comprensión y dignificación del mundo femenino y del cuerpo como espacio sometido que se convierte en un grito en escena.
Miguel valoró la utilización de tecnología ‘Deep fake’ para reemplazar el rostro de Héctor Noas por el de Sergio Corrieri en un experimento bizarro que daría vida a un actor muerto.
Una de esas frías noches, en que uno se siente pequeñito y te metes la mano en el bolsillo y te das cuenta que no tienes para nada, me pregunté: “¿Cómo carajo tú te crees que con lo jodido que está el mundo tú vas a seguir haciendo cine?”.