Me hace gozar de un modo indefinible, / Yo, que siento por él; yo, que le llamo, / ¡Yo creo en el amor, porque yo amo!
Me hace gozar de un modo indefinible, / Yo, que siento por él; yo, que le llamo, / ¡Yo creo en el amor, porque yo amo!
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
Los chismes, los inuendos, los insultos y los bretes están de más. No participemos en las campañas de desinformación y descrédito de la Seguridad del Estado.
Escucha a alguien que lo llama. Pudiera ser su madre o su perro. No lo sabe y no mira atrás.
La esperanza y el cambio. El mensaje está claro: construir un mundo nuevo y mejor con los fragmentos del pasado.
En un tiempo donde los algoritmos persiguen tendencias y la atención se diluye, lo que sigue importando es el trabajo lento de construir una vida al servicio de la expresión.
Pongamos que el vestido le ha servido de segunda piel, aquella con la que ha podido no ya camuflarse, sino habitar desde el arte las adversidades de la emigración o el exilio.
Cuando las masas digitales comenzaron a atacar a Carlos Alberto Montaner, comprendí que algún resorte había estallado en secreto en nuestra alma nacional.
La resistencia que se les ha exigido a los cubanos hasta el día de hoy no ha sido otra cosa que una lenta, tenaz autoinmolación, ante la insaciable piedra de sacrificio de la patria.
El riesgo, bien lo sabe Andrés Isaac Santana, es el signo del ensayo.
Hombres y mujeres solventes sonríen como si estuvieran observando a dos criaturitas con reminiscencias humanas, ambas domesticadas por el amor de un pequeño príncipe llamado Fidel.
Las tropas rusas sufren mortíferos ataques con HIMARS por tercera vez en una semana, dejando al descubierto fallos tácticos y lagunas de liderazgo en el conflicto de Ucrania.
Escucho su obra. ¿Cómo puedo escuchar un grabado, una pintura o un objeto? La obra de José Manosalva reúne lo que siempre he buscado en el arte.
Cuba, Venezuela y Nicaragua únicas naciones de América Latina clasificadas como “no libres”, según informe de Freedom House.
‘¿Por qué el pueblo cubano (aún) apoya el castrismo?’ es un libro importante, que quiere desentrañar entre lo fatídico y lo consustancial del destino de una nación fallida.
A pesar de la fuerte promoción y las subvenciones, las ventas de VE se estancan, persisten los problemas de recarga y los Estados cuestionan la sostenibilidad de los incentivos financieros.
Un hombre lanzó dos cócteles molotov en la noche del 24 de septiembre, lo que supone el segundo ataque contra la embajada desde abril de 2020. No se registraron heridos entre el personal.
México y EE.UU. refuerzan medidas migratorias: migrantes detenidos en la frontera Ciudad Juárez-Texas serán rápidamente deportados por el INM, tras un aumento en intentos de cruce.
Hay muchas posturas sobre el embargo entre los cubanos de la diáspora: algunos lo ven moralmente incorrecto; otros, como una política fracasada, una cortina de humo que impide el análisis de los problemas internos de la sociedad cubana o una táctica necesaria para aislar y debilitar al gobierno cubano.
Los veinticinco años transcurridos desde la desintegración de la URSS hasta la reciente visita del presidente norteamericano Barack Obama, han visto a la sociedad cubana debatirse en un precario equilibrio entre la miseria y el orgullo, entre el agobio y la codicia, entre la ira y el temor, entre el nacionalismo provinciano y el autodesprecio servil.
Conocí a Alexis Díaz de Villegas en el noveno piso del Teatro Nacional. Más bien conocí a su personaje Segismundo, de ‘La vida es sueño’. “Qué sujeto tan extraño”, me dije. No parecía humano. Era un animal. Un felino.
Este texto viene porque hace unos días se llegó a un punto de no retorno con eso de la tiradera a Claudia Calviño, a mí, y a Santa y Andrés. No una tiradera del Estado, ni de los segurosos: una tiradera de algunos de la “contracultura”, que al final son más policías que los policías. En mi ser no hay espacio para el odio. Pero tampoco voy a aceptar mentiras.
El miedo es una constante en todas las artes, pero en cuestiones de taxonomías fílmicas pop, es comúnmente reducido al susto, al horror y al terror. El espectro de esta omnipresente fuerza, suprasocial y suprahumana, se limita al temor a lo desconocido, a lo anormal o distinto, a lo agresivo. Esta lista va más allá.