Por qué el Romanticismo importa para la libertad, la creatividad y la justicia social.
Por qué el Romanticismo importa para la libertad, la creatividad y la justicia social.
Un asunto demasiado grande como para volverlo preciso, , aunque sea con la parca y diminuta nitidez de unos huesos y una tumba.
Toda comunidad tiene derecho a preservar, desarrollar y transmitir sus expresiones culturales sin manipulación externa ni instrumentalización política.
Quisieron convertir en derecho sacrosanto el no ser ofendidas y, así, sentirse más respetadas que nunca.
Aunque el Estado no lo reconozca, hoy existe mendicidad infantil en muchas zonas de La Habana.
Anna Bensi es una creadora de contenidos. Desde su experiencia cotidiana en Cuba, se ha convertido en una de las expresiones más visibles y reconocibles del pensamiento crítico joven en la isla.
La Enmienda Platt, impuesta a Cuba por una potencia como los Estados Unidos de América, impedía que los gobiernos cubanos…
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
“El Ministerio de Cultura le invita a uno, por primera vez en veinte años, a un viaje al extranjero, a Cuba en este caso. El escalafón se mueve. Esto es el éxito”.
Una obra teatral que se concentra, más que en las pérdidas materiales, en los trastoques emocionales producidos por la intervención del Estado cubano posrevolucionario.
“Con una sensación creciente de extrañeza, leí las cuatrocientas y tantas páginas de ‘Hotel Singapur’, novela de Gerardo Fernández Fe”.
La fatalidad demográfica, a la vuelta de décadas y décadas de castrismo “de todo el pueblo”, demostró ser más contrarrevolucionaria que el fantasma de la democracia.
“Esas anotaciones, usurpadas por los árboles del bosque, son nada menos que su diario de campaña, de guerra”.
“Al principio eran solo dos extraños compartiendo un mismo espacio temporal. Ella era caribeña, él vivía en algún lugar de Norteamérica”.
“Para poder obtener —soñar— esa libertad, inventar esa libertad, conquistar esa libertad, el hombre saltará siempre el muro o cruzará el mar custodiado”.
Estados Unidos y los países árabes intensifican las conversaciones para lograr un alto el fuego en Gaza y liberar a los rehenes.
La Cúpula de Hierro israelí se erige como un escudo fundamental, interceptando miles de cohetes, lo que subraya su papel en la salvaguarda de ciudades y vidas.
Israel refuerza su presencia militar en la frontera con Gaza, mientras que los ultimátums provocan una huida masiva de gazatíes al sur.
¿Quién no ha sido víctima de una pasión insana? La persona que no ha pasado por esto, que lance la primera piedra.
Luis Manuel Otero asusta, y mucho, porque no pueden comprarlo ni sobornarlo. No es de los que vende baratijas de colores con la enseña nacional. No es de los que ruega el espaldarazo institucional. Ha ido al extranjero y siempre ha regresado a la semilla. Sus antecedentes artísticos no pueden ser fácilmente utilizados en su contra.
Nos enseñaron a ser miserables, y el miedo fue nuestro credo. Miedo a pensar diferente, a decir “hasta aquí”, a trazar una raya, tomar aliento y gritar: ¡Esto es una pinga!, y que se apartaran de ti, apestado, apátrida, contrarrevolucionario, antisocialista.
Gracias al micromecenazgo, la obra de teatro ‘Vámonos a Marte’ con Gessliam Suárez, recién se ha estrenado en la sala de El Ciervo Encantado de La Habana.
Natalio Chediak: “El Manisero es el himno nacional de los músicos cubanos; lo llevan siempre en la maleta, una especie de pasaporte. El arreglo de Triff late con nuevas sonoridades, un imaginario donde todo se hace posible”.
Orlando Jiménez Leal: “Con este arreglo, Triff le ha cantado el manisero a ‘El manisero’. Un deleite dejarse llevar por sus acordes errantes. ¡Extraordinario!”.