Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Cáigansenos los brazos antes de herirlo, porque nos herimos a nosotros mismos.
Évora Tamayo hizo del horror gótico un espacio fuertemente contaminado por el humor negro y el lirismo.
Mai encarna a todas esas mujeres a las que la Historia les pasa por encima y, aun así, insisten en salvar algo del naufragio.
Ahora la frase oficial es más pequeña y más terrible: no tenemos absolutamente nada.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
“Pedro Vega venía conmigo en su bicicleta. De pronto, un enjambre de abejas empezó a perseguirnos. Mi abuelo se quitó su camisa y me cubrió con ella”.
Algunos de estos poemas de Néstor Díaz de Villegas podrán ser leídos como afrentas a la moralidad o a las buenas costumbres. But who cares?
¿Qué sabes tú, Señora / de la Gran Llave, / apoyada en tu propia apertura / a los golfos abiertos?
La edición 2024 de los Latin Grammy omitió a artistas cubanos durante el homenaje a la salsa, un género que tiene profundas raíces en la cultura de la isla.
A un año de la muerte del escritor Edmundo Desnoes, nuestra revista comparte un capítulo del libro ‘Landing in New York’, de Felicia Rosshandler, pareja del escritor. Traducción, revisada por la autora, de Orlando Luis Pardo Lazo.
Con gafas de escolta, bigotín de la KGB, pañuelito de Luis Vuitton (¿regalo de Ana de Armas?) y su impecable look de chulo con traje y corbata, desde un poster de autopropaganda nos sonríe feliz.
No hay mejor ni peor metáfora que la de ese animal “fajado por Dios, que entra poderoso en el desfiladero”, para observarme a mí mismo en un devenir. El de Cuba. O, mejor, el de la Revolución.
El Supermartes es la jornada electoral más importante de la temporada de primarias presidenciales. Se contarán los votos en 16 estados y un territorio.
Los líderes mundiales, encabezados por el presidente francés Macron, se manifiestan en apoyo a Israel, al tiempo que subrayan la necesidad urgente de proteger a los civiles.
El ascenso de Turquía en la geopolítica mundial plantea retos a las democracias occidentales y obliga a reevaluar las alianzas.
Como en 1958, este 2023 los cubanos nos enfrentamos a un año nuevo distinto. En la mayoría de los hogares de la Isla, flota una tristeza y una desesperanza que no se vivió ni en los peores momentos de los 90.
En un bodegón, una mujer se asoma desde la puerta y grita: “¡Se acabó el picadillo, caballero!”. Por suerte, quien esto escribe solo quería lentejas. El número seis de la cola no lo tomó tan bien: “¡Si Fidel estuviera vivo estas cosas no pasarían!”. Ahí mismo llegó mi primera tesis cuarentenal: Fidel es un progenitor de estoicos.
Alguien podría decir: he aquí una más de los que quieren hacerse un nombre a costa de nombrar a los que ya se han ganado el suyo. Pero se equivocan. Nosotros no queremos un nombre: los queremos todos y al mismo tiempo. Queremos ver arder el Kempinski como vimos arder Notre Dame. Somos las hijas putas que parió la mujer del carpintero.
Los perfiles de Ernesto Hernández Busto están marcados por la política y la emigración.
Junto a su faceta más visible esta entrevista indaga sobre otros puntos de su obra.