‘Objetos perdidos’ de Karla Suárez invita a pensar el desarraigo no como un estado transitorio, sino como una forma de existencia.
‘Objetos perdidos’ de Karla Suárez invita a pensar el desarraigo no como un estado transitorio, sino como una forma de existencia.
Un puente tendido entre la desesperación occidental y la serenidad oriental, entre la mente que se fragmenta y el alma que se vacía para renacer.
Estados Unidos incrementa la presión militar sobre Venezuela y evalúa distintos escenarios de intervención. ¿Cuán probable es una confrontación directa?
La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
Necesito creer que puedo vivir, que el artista y yo podemos vivir, hinchados de esperanza y de amor.
Me alegro mucho de que Silvio tenga hoy su AKM, porque es lo que él quería. Y es lo que le tocaba.
Quienes “negocian” están negociando sus intereses, que no son los del pueblo o los de la Nación.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
“Lo que está ocurriendo no es una negociación. Es el acta notarial de una derrota que el exilio histórico lleva décadas negándose a firmar”.
“Busquemos esos horizontes, sigamos uno de esos caminos, desliguémonos del pasado, para poder marchar sin traba alguna”.
’Libro de Arenas’ tiene una pulsión muy similar a la de ‘Necesidad de libertad’, pero tiene además la ventaja de que fue concebido por otros.
Agustín Acosta y Nicolás Guillén: ambos eran “de provincia”, estudiaron Derecho, presumieron de antiyanquis, cultivaron eso que se llamó “poesía social” y vertieron bilis sobre Lezama y Orígenes.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Durante años, Rusia ha utilizado la ciudad noruega de Kirkenes, fronteriza con su bastión nuclear, como laboratorio, ensayando allí operaciones de inteligencia antes de reproducirlas en toda Europa.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
La inmigración se perfila como el tema central de las elecciones estadounidenses de 2024, en medio de una alta polarización política.
Daniel Noboa, empresario de 35 años e hijo del magnate bananero Álvaro Noboa, ha sido electo como el presidente más joven en la historia democrática de Ecuador.
La Cúpula de Hierro israelí se erige como un escudo fundamental, interceptando miles de cohetes, lo que subraya su papel en la salvaguarda de ciudades y vidas.
El amanecer es un resultado que no siempre termina presenciándose, un recibimiento a la luz desde el inconsciente que se sabe devuelto al mundo de la risa y los juegos.
Yo me maravillo de que ninguno de los mejores fotógrafos cubanos vivos haya publicado nunca un libro que diga de nosotros lo que Los americanos, la obra maestra de Robert Frank, dice de los americanos.
Jack Kerouac escribió: “Después de ver estas fotos, al final ya no sabes qué es más triste: la vitrola o el ataúd”.
El vestido que la primera dama exhibió en la recepción oficial ofrecida a los Reyes de España, no puede estar, como se ha dicho, inspirado en las líneas del vestido guayabera “clásico”, pues tal traje no existe. Con relación al ropero de Cuesta Peraza y su papel simbólico, a la estructura patriarcal cubana, al diseño nacional y a la historia de la moda en la Isla, hay bastante tela por donde cortar.
La cultura, como la democracia, debe incluir muchísimas maneras de pensar y de hacer, de lo contrario esto nos vuelve una especie de extremistas culturales.
Julia Solomonoff es de esas directoras de cine que nos mantienen en vilo esperando su próxima película. Hermanas, El último verano de la Boyita, Nadie nos mira, han logrado encontrar su espacio en el mundo del audiovisual actual. He tenido la suerte de compartir varias tardes con ella y hoy tengo el gusto de entrevistarla.
“El arte, en la actualidad, no funciona como un proceso hermético, ensimismado, encriptado o grandilocuente. Tanto para los espectadores como para la propia obra de arte, es mejor que esta discurse abiertamente, que sea de interés humano, accesible en cuanto a contenido, emotiva y energética, reflexiva”.