Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
La jefa de gabinete de la Casa Blanca ante el segundo mandato de Trump.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
Hypermedia Magazine convoca el I Concurso de Literatura Artificial “Piñera-Lezama in memoriam”, dedicado a imaginar Cuba después de la libertad.
Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
La foto de este lunes de noviembre ilumina otro sentido subterráneo de esas palmas que revientan buldoceadas en un verso olvidado.
De lo que se trataba era de hacer un claro en el bosque. Una especie de patio interior. Una claraboya para visibilizar la barbarie.
En cuanto decidías lanzarte al aire, te cubrías de sudor, apretabas los dientes y cerrabas los ojos, te estremecías y murmurabas casi en silencio: ¡Timshel!
Nos enfrentamos a una paradoja inquietante: mientras que la ciencia nunca ha sido tan accesible, la desinformación y la incultura científica proliferan.
Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
Al menos 10 migrantes resultaron heridos tras caer el sábado desde un muro fronterizo en California. El Departamento de Bomberos declaró un incidente con “víctimas en masa”.
En medio de la escalada de tensiones en Gaza, un segundo convoy de 14 camiones de ayuda entró por el paso fronterizo de Rafah.
A medida que aumentan las bajas, Netanyahu convoca una reunión de alto nivel del gabinete de guerra, señal de una posible escalada.
Cada una de estas banderas cuenta una historia de identidad, lucha y unidad.
Lloro porque hay un futuro en el que podremos regresar al arroz desgranado de nuestras madres, a los mambises descamisados y negros, a la Cuba judía y musulmana, a la conga donde no manda el CENESEX, sino la latica y el palo de mis primos más pequeños, mientras los mayores pueden, al fin, vivir de su salario. Lloro porque, en tierra orisha, se está arrimando un día de sol.
El virus (y su efecto mediático) está haciendo estragos desde hace meses, pero seamos justos: este microorganismo nos ha traído beneficios a algunos mortales: sosiego, permanencia en el hogar, preparar con calma los alimentos, dormir lo necesario, pasar más tiempo con quienes amo… Y he aquí que de pronto estoy pensando en animales.