En la política-fútbol, que es una poética, las rivalidades hacen extraños compañeros de cama. Y compañeras también.
En la política-fútbol, que es una poética, las rivalidades hacen extraños compañeros de cama. Y compañeras también.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
La sociedad necesita clasificarte porque, si no te clasifica, se le desordena el almacén. Y no hay nada que asuste más a una institución que un almacén desordenado.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
Estados Unidos está a un paso de afirmar o de ceder su hegemonía con todas las consecuencias —positivas o negativas— que tal paso podría tener.
Cuatro jóvenes desafían a la dictadura desde dentro con Fuera de la Caja Cuba: arte, denuncia y libertad plena frente a la represión.
Conversamos con Enrique Del Risco, académico, escritor e historiador, uno de los rostros más visibles en el llamado a la solidaridad con los estudiantes cubanos.
Carlos D. Lechuga publica ‘Sórdida tropical’, “el ‘American Psycho’ de la Cuba de la transición”.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
“Su derrota sería un punto de inflexión para Hungría y un golpe para la derecha dura internacional”.
Iván Daniel Calás conduce ‘Voz de Verdad’, uno de los canales de YouTube con mayor cantidad de seguidores dentro de Cuba.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
No quiero que la gente sepa / los mil colores de una bandera / y no sepa denunciar una dictadura.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
Empujar al grupo de teatro El Ciervo Encantado fuera de la protección institucional para darle caza en la manigua.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
La canción era tan contagiosa que comenzó a ser interpretada por otros músicos sin permiso de Wilson, quien tampoco la había inscrito.