Negro, Gastón. Blanca, Lydia. Católicos y homosexuales. Sobre todo, convencidos contrarrevolucionarios y anticomunistas.
Negro, Gastón. Blanca, Lydia. Católicos y homosexuales. Sobre todo, convencidos contrarrevolucionarios y anticomunistas.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
“Sin garantías para el ejercicio ciudadano de la sociedad civil es imposible la reclamación de derechos y similares oportunidades para todos”.
Incluso bajo la lectura más optimista de la revolución MAGA, Trump ya ha causado un daño duradero a las instituciones, las alianzas y la reputación moral de Estados Unidos.
Llamadme Carmen. Siempre quise empezar una novela así, aunque no tuviera la fuerza de aquel «Llamadme Ismael» con el que comienza ‘Moby Dick’.
El investigador y columnista Eduardo López-Collazo da el salto a la novela de la mano de su ópera prima ‘Narcisos’.
‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
Ted A. Henken es profesor de Sociología y Estudios Latinoamericanos en Baruch College.
Comparto con los lectores lo esencial de lo que dije ante tu cuerpo, Varguitas querido.
Lo mismo que tú, yo he debido hacer de la crítica un estilo de vida, un modo de permanecer y de existir, un ejercicio de constante emancipación.
Varias ciudades de EE.UU. están poniendo coto a las festividades de Halloween, imponiendo restricciones de edad y tiempo al truco o trato.
A partir del 1 de noviembre en Pakistán, miles de migrantes afganos indocumentados, se enfrentan a un éxodo forzoso que suscita preocupación humanitaria.
A partir del 30 de noviembre, EE. UU. eximirá el requisito de visado a 41 países, incluyendo a Israel.
Incluso los aliados más cercanos de Israel han expresado su preocupación por la catástrofe humanitaria que se está produciendo.
Los republicanos autorizan la apertura de un procedimiento de impeachment contra el presidente, por presunto abuso de poder vinculado a los negocios de su hijo Hunter.
Esa cubanía que honrosamente cargamos, que involucra valores, ideas, emociones, actitudes, aún arrastra la pesada carga de una nacionalidad que la opaca, la reduce y la deshonra. Una carga que, independientemente de nuestra voluntad, revela las insufribles paradojas de la cubanía.
“Me botaron de San Alejandro por gusano, por falta de respeto, por contrarrevolucionario, me botaron por mi propia personalidad. Creo que en lo único en que he estado de acuerdo es por la razón por la que me botaron. Es verdad, soy un falta de respeto y un inadaptado formacional”.