Una excelente representación de una era pasada. Una mirada oblicua al presente cubano. Una advertencia para el futuro.
Una excelente representación de una era pasada. Una mirada oblicua al presente cubano. Una advertencia para el futuro.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
Martí es nuestro equipo de fútbol, una suerte de grandeza manejable, a falta de la real, la de todos los días de un país normal.
Los chismes, los inuendos, los insultos y los bretes están de más. No participemos en las campañas de desinformación y descrédito de la Seguridad del Estado.
Escucha a alguien que lo llama. Pudiera ser su madre o su perro. No lo sabe y no mira atrás.
La esperanza y el cambio. El mensaje está claro: construir un mundo nuevo y mejor con los fragmentos del pasado.
En un tiempo donde los algoritmos persiguen tendencias y la atención se diluye, lo que sigue importando es el trabajo lento de construir una vida al servicio de la expresión.
Pongamos que el vestido le ha servido de segunda piel, aquella con la que ha podido no ya camuflarse, sino habitar desde el arte las adversidades de la emigración o el exilio.
Félix Luis Viera (Cuba, 1945). Poeta, cuentista y novelista, es autor de una vasta obra, de la cual destacan, entre otros, los libros de poemas: ‘Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia’ , ‘La patria es una naranja’ y ‘Sin ton ni son’. En 2019 recibió el Premio Nacional de Literatura Independiente Gastón Baquero.
En la biblioteca de la UNEAC, detrás de una mesa, estaba su director: José Rodríguez Feo. El rostro medio sombrío, la mirada desafiante. Nos saludamos y me invitó a mirar los anaqueles. Allí no había nada de Jane Austen. Se lo dije y me observó de arriba a abajo, con perplejidad. “Lo que hizo pobremente Jane Austen lo perfeccionó Henry James con una gracia total: lea a James”, dictaminó sin levantarse.
La historia que contó Erika esa noche fue más o menos como sigue.
Él era un trabajador de la Base Naval de Guantánamo, y ella, por ese entonces, antes de llegar a ser la modelo famosa en cuyo honor se celebraba la fiesta, una pobre guajirita que vivía enclaustrada por una estricta familia de cuáqueros filipinos.
Incluso los aliados más cercanos de Israel han expresado su preocupación por la catástrofe humanitaria que se está produciendo.
Mi galería de horrores cinematográficos no conoce de épocas. Las películas del siglo pasado dialogan con las soñadas una centuria después.
El representante de Florida Carlos Giménez advierte de la profundización de los lazos entre China y Cuba tras la detención de 17 ciudadanos chinos en Cayo Largo.
Desde los mitos antiguos y las escrituras sagradas hasta la ciencia cognitiva, el número siete teje un tapiz de misterio y reverencia. ¿Por qué cautiva tanto a la humanidad este número tan singular?
Dos hombres armados de Hamás mataron a tres personas en una parada de autobús de Jerusalén.
La Seguridad del Estado tiene unos perros sueltos por la ciudad: perros que comen perros. La Seguridad del Estado tiene nuevas adquisiciones y una tarea llamada Ordenamiento. Ordenar es poner debajo de la alfombra todo lo que disienta del Estado. La alfombra está en cada casa, marca NTV.
El día de mi cumpleaños, mi sobrina me invitó a una fiesta callejera. Fue una gran sorpresa. Nunca imaginé que sería una celebración del aniversario 50 de los CDR cuya principal diversión era un ‘show’ de chicos travestis.