Gritar en la cara de Joe García. Gritar en el tweetline de @realdonaldtrump, el verdugo de Radio y TV Martí.
Gritar en la cara de Joe García. Gritar en el tweetline de @realdonaldtrump, el verdugo de Radio y TV Martí.
Uno vive en Cuba y el contexto horroriza. O desalienta. O estremece. O deprime.
Luis Manuel Otero Alcántara y Raychel Carrión utilizaron el teatro político orquestado por el Estado como telón de fondo para sus críticas al poder institucional.
Llevaba a la cintura una pistola y un cuchillo comando y en el resto del cuerpo las cicatrices de tres balazos.
Pero su expansión global, la resistencia que pueda encontrar o la posibilidad de que inspire una contrarrevolución ya no dependen de él.
La compañía de gas y petróleo lucha por recuperarse de pérdidas récord tras la invasión a gran escala de Ucrania, que destruyó su modelo de negocio.
En 1959 Cuba no buscaba ni necesitaba ʻtrascenderʼ el sistema capitalista.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Otaola y otros que quieren ver la Isla arder están a 90 millas de distancia, mientras exhortan a los que estamos aquí a poner el muerto.
Las dinámicas de la disidencia sexual en Cuba están regidas por una participación en la vida pública que se mueve entre la complicidad y la traición, entre el ‘participar con’ y el ‘participar contra’.
No hay alivio en la voz del revolucionario o fidelista; sin embargo, el llanto de las caderas es siempre liberador bajo la voz sazonada del choco-reparto.
Liu Santiesteban (La Habana, 1977) es activista por los derechos humanos en Cuba, influencer y emprendedora. Junto a Ana Olema conduce “Juntas y Revueltas”, programa de YouTube que denuncia al régimen cubano y aboga por la libertad de los presos políticos.
En un mundo donde prevalecen la impiedad y el desprecio por la existencia, el grito es la más humana de las expresiones.
El aumento de los encuentros con osos exige medidas urgentes. Funcionarios y residentes se enfrentan a una escalada de los casos.
Cuando alguien abre una galería de arte en cualquier lugar del mundo tiene que enfrentarse a tres problemas principales: qué va a vender, a quiénes lo va a vender y cómo lo va a vender. El primero depende de su dueño; el segundo de los compradores potenciales; y el tercero, de la política de devolución del carnicero. Es de esa política de la que voy a hablar.