Hoy no puedo escribirte desde el optimismo. No puedo escribirte desde la felicidad. Te escribo dolido, no te lo voy a negar.
Hoy no puedo escribirte desde el optimismo. No puedo escribirte desde la felicidad. Te escribo dolido, no te lo voy a negar.
La escritora cubanoamericana, graduada de Harvard, desata la polémica por sus controvertidas opiniones sobre el matrimonio.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
‘Tardes de soledad’ es más drag que La Plexy. ¿Qué digo? Es más drag que la Puppi Poison.
Podríamos estar al borde de una nueva era en la lucha contra el VIH.
El presidente de EE.UU. y sus seguidores están entrando en un territorio nuevo y peligroso.
¿Qué están buscando, pues, los médicos? ¿Sospechan que la leucemia de monsieur Cortázar no es exactamente una leucemia sino esa nueva enfermedad que ataca al organismo con una crueldad desconocida?
Esa chica sería yo en los sesenta, una piedra rasposa y contestataria. Lástima que nací en el lugar equivocado.
Lo vi varias veces. Tenía un don de gente instantáneo. Nos caímos bien a primera vista, como conocidos de toda la vida.
Nunca hubo tanta felicidad en la nación más moderna del hemisferio occidental.
Miles de asesinados, sí.
Decenas de miles de encarcelados, sí.
Cientos de miles de exiliados, sí.
‘Despingue’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
‘Detallista’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
“Desde mis inicios en la lucha por las libertades fundamentales, me convirtieron en una no-persona”.
La Historia, para este pintor, no existe como objeto real independiente de los relatos históricos: se construye a partir de testimonios incompletos del pasado.
Un hombre lanzó dos cócteles molotov en la noche del 24 de septiembre, lo que supone el segundo ataque contra la embajada desde abril de 2020. No se registraron heridos entre el personal.
Al racismo y la discriminación intencional que recorre la historia cubana hasta el presente hay que añadirle el inconsciente y sin embargo sistemático desprecio que se sedimenta en tantas de nuestras rutinas sociales.
Este texto viene porque hace unos días se llegó a un punto de no retorno con eso de la tiradera a Claudia Calviño, a mí, y a Santa y Andrés. No una tiradera del Estado, ni de los segurosos: una tiradera de algunos de la “contracultura”, que al final son más policías que los policías. En mi ser no hay espacio para el odio. Pero tampoco voy a aceptar mentiras.