Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Y
Durante años, tuve muchísimo miedo de mencionar la carta. Los amigos íntimos de Mendieta me habían contado muchas historias aterradoras sobre el Sr. Andre. Nunca lo había conocido, pero sabía que era un famoso artista anglosajón, que también podía ser un asesino.
El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
TikTok no es un lugar para conectar con otros. Es un sitio donde perder el tiempo.
“Mana, me voy del país. Venderé la casa con todo adentro. Haré la travesía hacia los Estados Unidos. Ya no resisto más…”.
El entramado de la prostitución trasciende al mero trabajador sexual para terminar involucrando a toda la sociedad.
Un halo de tristeza y esperanza para aquellos que se encuentran en la Isla y quienes han buscado un futuro allende los mares.
Sólo dos detalles han impedido que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel sea un invitado de honor en el Congreso estadounidense.
Son la doncella y el miliciano. Están a punto de quitarse cívicamente la ropa, para celebrar así el eros del último enero de aquella década descomunal.
“No tengo sueño ni hambre. Solo pienso en dos cosas. El niño y otra cosa más”. “Tienes que comer. Yo solo pienso en una cosa”.
La hidalguía, la honradez y un largo etcétera de virtudes nobles se convierten en el lastre de esta mujer que sueña con una libertad únicamente permitida al género masculino.
Una instalación de carácter efímero con decenas de bolsas negras de basura infladas con aire, el cual poco a poco se va perdiendo.
‘Le dimos tremenda muela, pero la puerca vieja esa nos ignoró’. La noche para celebrar había derivado en una conversación tan impredecible como incómoda.
La inteligencia ucraniana expone el reclutamiento secreto de combatientes cubanos por parte de Rusia, vinculándolo a la visita a Cuba de Nikolai Patrushev.
La Habana estaba llena de hombres vestidos de mujer, pero Manolito Mayland fue la única.
Nuestros gobernantes nos tratan como ratones de laboratorio. Todo el tiempo probando fuerza. Probando nuevas leyes, nuevas estrategias, nuevos alimentos, nuevas mezclas… Mira que este pueblo ha aguantado. ¿Hasta cuándo? Todos ellos con sus guayaberas, gordos con cojones, y diciendo que uno tiene que comer insectos, bichos, musarañas, mojones…