The Guardian: “Los ancianos cubanos luchan por llegar a fin de mes con pensiones ínfimas mientras el país gira hacia la empresa privada”.
The Guardian: “Los ancianos cubanos luchan por llegar a fin de mes con pensiones ínfimas mientras el país gira hacia la empresa privada”.
¿Será que la solución al cáncer ya está en la naturaleza? Encontrarla sigue siendo mi sueño.
A mami, ya anciana, la escuchaba conversando con papi, como si aún estuviera vivo, ocupando la cama de al lado.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
Cada obra de Ernesto Domecq tiene la cualidad, peligrosa e interpelante siempre, de un espejo refractante. Su grado de pulcritud, de obsesión por el detalle y la ambición que revela cada lámina, hablan, como poco, de un artista total.
Una amiga me quiere tirar unas fotos con la boca pintada de rojo. Yo me quiero tirar unas fotos con Laura Mónica, desnudos los dos. Pero Laura Mónica me dejó por un tipo con dinero, un mongo que si se cae come fango. Así que acabo en un apartamento en Paseo, encuero, con unas medias puestas y la boca pintada de rojo.
Las mujeres de todos los segmentos de la sociedad comprendimos que éramos anuladas en ambos sistemas, que la única libertad que nos era concedida era la de parecernos a los hombres. Trabajar como hombres, pensar como hombres, escribir como hombres. No existe la libertad creativa de la mujer, no existe bajo ningún signo político, no todavía.