Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
La Seguridad del Estado china acusa a Taiwán de interferencia electoral tras la victoria de William Lai Ching-te, y da por hecho la reunificación.
“Dímelo en mi cara”, profirió Novak Djokovic al enfrentarse a un aficionado que lo increpaba, durante el partido contra el australiano Alexei Popyrin.
El Hombre Nuevo muere de irrealidad y aburrimiento.
Sylvia Plath sería como una especie de ‘femme fatale’ de la literatura, marcada por la enfermedad y la muerte.
La voluntad de los pueblos no es más que la resultante de la voluntad de los individuos que los forman.
Piñera, a pesar de haber sido ostracizado luego, mantuvo antes, en efecto, una actitud de sumisión, cuando no de complicidad temprana, con la política cultural del gobierno revolucionario.
Siempre quedará como un enigma por qué Reinaldo Arenas permitió que le tomaran esa foto con la que entró en la Historia marcado por el Tiempo.
“A Kiki Corona nunca le fue bien en el ICRT. Su propia guerra tiene más que su música: está basada en el conflicto del propio Kiki cuando, siendo un chamaquito despreocupado de familia rica, le metieron en la cabeza lo de ser informante y él, tan buena gente, se lo creyó todo”.
Ucrania depende de Occidente para obtener apoyo, pero es el resto del mundo el que depende de Ucrania para detener la agresión que se extenderá fuera de esta región si no llega a contenerse.
Larry Clark explora las confluencias visibles —e invisibles— del arte y la pornografía.
Vergüenza, inconformidad, culpa, miedo, son algunas de las emociones que se generan en el sujeto preso.
A mí lo que me interesa es el género, el género de la generación. Y ese género es femenino.
Los guardacostas estadounidenses repatrían a 143 inmigrantes en una semana: 89 a Haití y 54 a Cuba. Continúa la crisis en el Caribe.
La chiquita ya había salido de la prisión. Y estaba en la calle, libre, y con tremendas ganas de vivir. Pero los vivos, los blancos y la gente del Vedado son de pinga y, como si fuera una apestada, habían hecho un espacio alrededor de ella.