The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Quiere hacer el viaje cual Dante caribeño, sin Virgilio y con una Beatriz incrédula.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
BBC News: “La oposición venezolana tachó de fraudulento el anuncio del CNE y prometió impugnar el resultado”.
WAPO: “La oposición del país, durante mucho tiempo fracturada y asfixiada por el gobierno autocrático, ve su mejor oportunidad en más de una década”.
“Pensaba en lo avergonzada que se sentiría si tuviera que llegar a explicarle a algún colega que ella, doctora en Ciencias Bioquímicas, estaba considerando un remedio mágico para su hermana”.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
“Sin garantías para el ejercicio ciudadano de la sociedad civil es imposible la reclamación de derechos y similares oportunidades para todos”.
Te pido perdón, suicida de los sesenta. No fue culpa tuya: fue culpa de la cultura, esa mala hembra histórica y dialéctica-materialista como conchatumadre.
Lo extraño sigue siendo que Díaz-Canel, ‘Granma’, ‘Cubadebate’ y ‘La Jiribilla’ no la hayan emprendido contra Yunior García. Y este silencio no puede ser sino calculado. Calculado, ¿para qué?
Queriendo o sin querer, Harold Cárdenas, Julio César Guanche, Rolando Prats, Carlos Alzugaray, Rafael Hernández, Ivette García, Esteban Morales, Arturo López-Levy y algún otro le lavan la cara al régimen y afirman la legitimidad de su existencia.
“El curador tiene la capacidad de ofrecer información sobre el ensamblaje final de la exposición, redimensionando las ideas del artista, que está sumergido constantemente en su obra”.
Mi Habana tal vez comience a ser solo un recuerdo, porque mi Habana, también, fue como una madre sin recursos que al ver que no podía darme un futuro, me dio en adopción para que me marchara en busca de algo mejor.
¿Qué les permitirá a los artistas cubanos rebasar el marasmo comercial en un futuro inmediato?