Votar en los Estados Unidos ha devenido la causa última del hundimiento de una espiritualidad.
Votar en los Estados Unidos ha devenido la causa última del hundimiento de una espiritualidad.
El “milagro” de Guyana encandila al ineficaz régimen venezolano.
Brasil envía a su hombre fuerte para las relaciones internaciones, con el objetivo de resolver la escalada entre Venezuela y Guyana. Al mismo tiempo, acantona el ejército en la frontera.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
The Wall Street Journal: “En el ámbito doméstico, no es centrista. En el exterior, parece no estar preparada para los peligros que se avecinan”.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
La primera clase vomita donde le da la gana, la segunda, sobre la tercera y la tercera, sobre sí misma.
‘Siempre Habana’ —hay que insistir—, producida en parte por el ICAIC, se exhibió en La Habana y no hubo una sola voz que protestara contra su contenido racista y colonial.
Pienso en todas las madres de los presos de conciencia en Cuba. Las madres de los niños del 11J. Los niños con sus madres presas. ¿Sería yo capaz de soportar tanto dolor?
Yo, como escritor de literatura de ciencia ficción, que me paso la vida luchando porque los zombis ataquen en La Habana y no en New York, lo veo como una señal. Una señal de que está apareciendo un nuevo cine fantástico.