‘Dios en las cárceles cubanas’ es un fragmento del horror oculto tras la desinformación y el miedo como instrumentos de dominación.
‘Dios en las cárceles cubanas’ es un fragmento del horror oculto tras la desinformación y el miedo como instrumentos de dominación.
Estas protestas no sólo han reavivado las discusiones sobre los alineamientos geopolíticos de Estados Unidos, sino que también han suscitado importantes debates sobre la libertad de expresión, el antisemitismo y la discriminación.
“La instalación ‘Piedra iluminada / piedra no iluminada’ de Wilfredo Prieto es una obra que desafía al espectador a cuestionar las dualidades y contradicciones inherentes a la existencia humana”.
“Es probable que todos los miembros actuales del gobierno terminen en prisión o, al menos, pasen el resto de sus vidas en reuniones legales. ¿Por qué?”.
“Marta Elena Feitó Cabrera lo único que le explicó a nuestro unánime parlamento fue una verdad compartida por todos los cubanos”.
A estas alturas, cuanto declaró la ministra no me sorprende: ha sido enunciado como si del otro lado de la pantalla no hubiera vida inteligente.
Una entrevista sobre estudios sociorreligiosos, subordinación académica y exclusión intelectual en Cuba.
Ruinas interiores, cuerpos fragmentados, símbolos antiguos, rostros sin rostro, selvas espesas y luces que no iluminan, sino que revelan la oscuridad.
“He comprendido estás cosas tardíamente. Ya no tendré tiempo de asomarme a los campos en donde hombres de torsos hermosísimos perviven como estatuas. Soy el nadador de Cheever. Mi historia es triste y efímera, como todas las historias”.
“Era rechazo. Tiene que ver con esas máscaras que nos ponemos. No decimos las cosas como son. Hay palabras que tenemos dentro y que no tenemos el valor de decir”.
Al borde de lo aceptable: óvulo borrascoso y desmenuzado, proteínas y orgasmo; y uno ahí, tan vampírico, tan satisfecho y campante, tan orgullosamente ‘manchado’.
El fin de una época de anuencia bipartidista y el inicio de un período de lucha de las élites de la antigua política para mantener su poder hegemónico.
Tras las protestas del 11J, hoy hay 958 personas encarceladas, condenadas o en espera de juicio. ‘Coro’ vocaliza sus nombres junto al Himno Nacional cubano.