Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Cada una de estas banderas cuenta una historia de identidad, lucha y unidad.
Nos adentramos en la fortaleza subterránea de Hamás: una vasta red de túneles bajo Gaza que desafía el poderío militar de Israel y reconfigura la dinámica del conflicto.
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
Hombres y mujeres solventes sonríen como si estuvieran observando a dos criaturitas con reminiscencias humanas, ambas domesticadas por el amor de un pequeño príncipe llamado Fidel.
La primera clase vomita donde le da la gana, la segunda, sobre la tercera y la tercera, sobre sí misma.
‘Siempre Habana’ —hay que insistir—, producida en parte por el ICAIC, se exhibió en La Habana y no hubo una sola voz que protestara contra su contenido racista y colonial.
Pienso en todas las madres de los presos de conciencia en Cuba. Las madres de los niños del 11J. Los niños con sus madres presas. ¿Sería yo capaz de soportar tanto dolor?