Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
El enfrentamiento entre Israel y Hamás, que ha causado más de 1100 muertos, hace temer una guerra prolongada que desestabilice un Oriente Próximo ya de por sí tenso.
A José Lezama Lima le quedó, de por vida, un tremendo terror a los elevadores.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
AP: “El primer atleta transexual de Cuba muestra los progresos y los retos a los que se enfrentan las personas LGBTQ en la isla”
El mundo de García Vega no sería el mundo de García Vega sin sus diarios.
Sin su dicción edípica, negativa, monstruosa, que gira siempre alrededor de un ajuste de cuentas y que por amarga e irónica, o mejor, por la mezcla que logra de ambas, deja irritados la mayoría de las veces a muchos, con deseos de bofetada.
Es el caso del volumen que acaba de editar Amargord en España: El cristal que se desdobla.
Miguel Díaz-Canel es un orador pésimo, sin carisma, cuya autoridad es cuestionada por haberla heredado de Raúl Castro vía dedazo; parece estar seco de ideas e iniciativas, incluso a ratos da la impresión de que detesta su trabajo.
“Quiero volver a tener contacto con el público, mirarlo a los ojos y entender qué necesita”.
Las Becas fueron como una maqueta de lo que es la sociedad cubana post-59. Todas las tipologías de la vida cotidiana estaban representadas en ese microambiente, desde la gente común hasta los que sostienen el poder real.
Lo nuestro con Cuba es un bendito ciclo. Es como darle vueltas a la isla a remos una y otra vez, solo que no por el mar Caribe, sino por un mar de nostalgia, pero sobre todo de dolor.