No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
El presidente de EE.UU., Joe Biden, y el de México, Andrés Manuel López Obrador, hablan de migración en medio de tensiones por supuestas acusaciones de la DEA contra el mexicano.
5.473.305 ciudadanos están registrados para votar, incluidos los que están fuera del país a través de 81 centros de votación internacionales y un sistema de voto electrónico.
El álbum es un manifiesto sobre la permanencia: la importancia de quedarse, de mirar alrededor y entender que el lugar que habitas también te habita a ti.
Aplaudir ya es un acto intrínsecamente de izquierda. Como debatir. Como dialogar. Como cualquier tipo de cónclave o congreso. Como cualquier organización pública que involucre a más de un individuo.
Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
No habrá descanso, ni en el cuerpo ni en la mente, para quienes sepan el camino de ida hacia lo sagrado y de regreso de lo sagrado.
La NED demanda al gobierno de EE.UU. por retener ilegalmente $239 millones asignados por el Congreso, poniendo en riesgo su labor en defensa de la democracia.
Las editoriales independientes son turbinas de acción demasiado ruidosas para el egocentrismo de este sistema totalitario, un animal que podría resultar demasiado vivo; y en caso de ser legalizadas, ¿podrían publicar libremente?
Entre una Habana tan singona y despatarrada como la de ahora mismo y el netsuke shunga hay una distancia cada vez más corta.
La exposición del pene del hombre negro resulta ya una especie de ritual en el que su imagen no logra liberarse del mito racista.
Imaginar que nunca hubo Revolución, por ejemplo, en aquel paisajito incivil en el que cada cubano era feliz durante sus quinquenios de fama. Olvidar el 11 de Julio para redescubrirlo, por fin, en toda su majestuosidad magnicida.
“Villa Marista es casi imposible de describir, es un sitio con características paranormales, pues precisamente está hecho para que no pueda ser descrito e ilustrado. En eso radica la tortura psicológica, en ello radica su especificidad controlada, en no dejar huella, no dejar rastro”.