Through sobbing tears she said “Es que, mija, tú eres la reina.” She wiped some of the tears away and said it again: You are the queen.
Through sobbing tears she said “Es que, mija, tú eres la reina.” She wiped some of the tears away and said it again: You are the queen.
Morir de amor, y ‘morir contra el desamor’ (en una metáfora muy abarcadora) acaso sean formas escandalosamente lúcidas de protestar.
El cartel de peleas contará, entre otros, con talentos como los medallistas mundiales Bazhamov y Abbasov, y los campeones olímpicos La Cruz y López.
Es la Uneac, la organización que acompaña proyectos que coartan la libertad creativa, la que atropella a mujeres intelectuales; la que ideologiza y politiza el consumo culturaly educativo de las niñas y los niños cubanos.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
Una lectura de El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
“Mi pregunta al próximo invitado sería: ‘¿dónde vive?’. A partir de ahí tendría otras preguntas. La pregunta al artista es: ‘¿Por qué sigue en Cuba?’.
Según Michael Gil, él no es más que un guerrero al servicio de la música, un ‘soundmurai’ para quien la única manera de saber a dónde lleva el camino del arte es caminándolo.
“Emprender es apostar por algo que se quiere o se necesita hacer y que casi siempre implica un cambio”.