Hubo una Torre y sus almenas… Reina nos dejó también. Y no la culpo.
Más de 30 000 rusos solicitaron asilo en Estados Unidos el año pasado, principalmente a través de México.
Las tropas israelíes entran en el hospital Al Shifa, de Gaza, en medio del asedio, causando preocupación por los pacientes atrapados y la escalada de la crisis humanitaria.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
La obra filosófica de Jorge Mañach tuvo su mejor momento entre mediados de los 40 y principios de los 50, cuando su permanente intervención en la vida pública de la isla, tan intensa durante las revoluciones de los 30 y los 50, fue menos protagónica. En esos años el pensamiento de Mañach se acercó más propiamente a una articulación filosófica profesional, sin una apuesta sistemática que, como veremos, era una renuncia básica de su proyecto de saber.
‘Prepotencia médica’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
¿Cómo se explica que una plataforma como Archipiélago, que no es un movimiento político ni gremial, que ni siquiera se autodefine como disidente, haya sido capaz en muy corto tiempo de reorganizar y dinamizar el proceso de resurgimiento de oportunidades políticas para los cubanos?
Seguramente, si una gallina me hubiese picoteado un pezón en la adolescencia, me hubiese excitado. Quién sabe.
Estos creadores asumen el arte como una actitud ante la vida y pueden llegar a convertirse en parte de sus propias piezas. Crean bajo un impulso inexplicable, acosador, casi animal que, a la vez, es el más humano.