‘Buda’ no es una biografía, sino una reconstrucción de la leyenda.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacudió Marruecos, causando más de 600 muertos, centenares de heridos y cuantiosos daños en el centro histórico de Marrakech, lo que supone el temblor más fuerte del país en un siglo.
Un juez de Colorado ha ordenado a Cuba que pague 2590 millones de dólares a los hijos de un empresario, que se suicidó por presiones del Che Guevara, en 1959.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Deja a esa mujer”, dije. “Es ciega y comprende el amor de una forma tan ancestral que se aproxima a lo siniestro”, murmuró.
La pinga de los poemas de ‘Hilo+Hilo’, escrito entre 2011 y 2012, ha desaparecido de mis poemas actuales. Es la misma pinga, pero flácida. Pronunciada en un susurro. Pronunciada cuando mi hijo se duerme, para que no me oiga.
“La ausencia de espacios diversificados y sistemáticos para la visualización y promoción del arte cubano ha provocado que se coloque una lupa sobre ‘Post-it’. Se han depositado sobre un único evento las expectativas e insatisfacciones de artistas cubanos con disímiles formaciones y de diferentes generaciones”.
“Al teatro cubano actual le hace falta salud. Es increíble que una potencia médica deje que se enferme la cultura… El teatro nuestro a veces tiene cojera, miopía, sed, hambre, y quizás hasta miedo. No sé por qué hay tan poquitos grupos de teatros saludables. Hay que acercarse a ellos”.
La pregunta que se impone es: ¿estará dispuesto a regresar este sujeto del éxodo? ¿Estará dispuesto a regresar y restaurar a una nación? Esperemos que sí, pues en los últimos sesenta años se ha instaurado en Cuba una indiferencia que ha tenido como resultado el empoderamiento del nihilismo en la tradición política cubana.