Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
Guy Philippe, el antiguo líder de un golpe de Estado, tras cumplir seis años en una cárcel estadounidense, aspira ahora a convertirse en presidente.
Ana Vera Palomino (Lima, 1981). Comunicadora, escritora, gestora cultural, tallerista y fotógrafa. Ha publicado el poemario ‘Ausencias’, el fotopoemario ‘Memoria imagen’ y el libro-álbum ‘Poesía animal’.
Una nueva idea gana terreno en la Rusia de Putin: provocar el auge económico y social de las periferias. Este sueño ya tiene nombre: Siberización.
“Me consta que a cierto lector no le agradaba mucho la desfachatez con la que escribiste muchas de tus crónicas. ¿Regresas al desparpajo con esta novela?”.
“Cualquier mortal que ame el deporte y tenga sangre en las venas veneró a Mireya Luis”.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
Tras la victoria de Trump en 2016, la periodista Masha Gessen alertó sobre el peligro del autoritarismo en EE. UU. y propuso seis reglas clave para resistir y defender la democracia.
Ucrania ha lanzado un ataque con drones dentro de Rusia, destruyendo una parte clave de su disuasión nuclear y revelando graves vulnerabilidades en la seguridad militar rusa.
‘Plaza sitiada’ es un libro exasperante: no se sabe dónde termina la ingenuidad y dónde empieza el cinismo.
“La presencia en Latinoamérica se constituye mediante la experiencia vital. Aquí, el ser es un acontecer, un estar. Una experiencia que no sólo se vive, o precisamente porque se vive, se siente y se piensa”.
Entre una Habana tan singona y despatarrada como la de ahora mismo y el netsuke shunga hay una distancia cada vez más corta.
La exposición del pene del hombre negro resulta ya una especie de ritual en el que su imagen no logra liberarse del mito racista.
Imaginar que nunca hubo Revolución, por ejemplo, en aquel paisajito incivil en el que cada cubano era feliz durante sus quinquenios de fama. Olvidar el 11 de Julio para redescubrirlo, por fin, en toda su majestuosidad magnicida.