“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Luz Escobar (La Habana, Cuba, 1977). Periodista y activista por los Derechos Humanos. Fundadora del diario cubano ‘14 y medio’. Premio Internacional de Periodismo del periódico ‘El Mundo’. Sufre el exilio en España.
El eterno femenino, ese arquetipo espiritual y moral, con tendencia a la pasividad y la belleza, consecuencia de un mito patriarcal, es imposible.
Cuando se fue a París, Abela era en Cuba un artista promisorio entre los nuevos, es decir, entre aquellos interesados en explorar un arte cubano moderno. Cuando regresó, venía respaldado por los triunfos que había conquistado allí como artista.
Independent: “Dos buques navales rusos han atracado en el puerto venezolano de La Guaira”.
NJ.com: “La hermana de Bob Menéndez dice que era ‘normal’ que el senador escondiera dinero en su casa”.
Conversamos con la Dra. Elaine Acosta, directora ejecutiva del Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos; CUIDO60.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
Celestino antes del alba ilustra la pelea sempiterna entre el poder castrante y la poesía.
“La creación se nutre de la cotidianidad: como somos y pensamos se refleja en la obra. La realidad y la obra se interrelacionan, se transmutan. Afrontar la creación es también un intento de (co)crear, de cambiar, de (re)entender la realidad”.
El día de mi cumpleaños, mi sobrina me invitó a una fiesta callejera. Fue una gran sorpresa. Nunca imaginé que sería una celebración del aniversario 50 de los CDR cuya principal diversión era un ‘show’ de chicos travestis.
Una entrevista con Dzmitry Kukhlei, director del Instituto para el Desarrollo y el Mercado Social en Bielorrusia y Europa del Este.
La pinga de los poemas de ‘Hilo+Hilo’, escrito entre 2011 y 2012, ha desaparecido de mis poemas actuales. Es la misma pinga, pero flácida. Pronunciada en un susurro. Pronunciada cuando mi hijo se duerme, para que no me oiga.