“El Gobierno que con una centralización absoluta destruya ese franco desarrollo de la acción individual, no se funda en la justicia y en la razón, sino tan sólo en la fuerza”.
“El Gobierno que con una centralización absoluta destruya ese franco desarrollo de la acción individual, no se funda en la justicia y en la razón, sino tan sólo en la fuerza”.
La negligencia fiscal y las erráticas políticas empresariales pueden hacer descarrilar el sueño de un Singapur en El Salvador, sostiene Bloomberg.
Aunque sea improbable el antiguo sueño de una sociedad de seres individuales, libres y cultos, no es posible renunciar a tal sueño.
Fidel Castro tenía claro que para ejercer su poder a plenitud tenía que debilitar el poder de los universitarios.
Conversamos con Enrique Del Risco, académico, escritor e historiador, uno de los rostros más visibles en el llamado a la solidaridad con los estudiantes cubanos.
Sin embargo, sí hay un Castro en quien te reconozco. Te hablo de Sandro Castro, que al igual que tú, ‘my President’, es un malentendido.
En esta ocasión conversamos con Amelia Calzadilla (La Habana, 1991), madre, activista y fundadora de la organización Ciudadanía y Libertad.
Comprobaremos que no habíamos sido más que simples víctimas de una demencial ilusión adscrita, a la fuerza, a lo mesiánico.
Instituto Cervantes de Nueva York: un centro cultural panhispánico, abierto al diálogo, al debate y a los temas contemporáneos.
Para la mayoría de sus jóvenes seguidores, leer a Rafael Rojas es un gesto de rebeldía, de liberación.
Carlos A. Aguilera es el editor invitado de ‘La guerra aún no ha comenzado’, una edición especial para Documenta 15, de la revista ‘No Country Magazine’ (un proyecto editorial de las publicaciones ‘Rialta’ y ‘El Estornudo’).
“La institución más progresista que tenía el país, aunque esto le joda a todo el mundo, era el Ministerio del Interior”.
‘In God We Trust’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Sueño con una Cuba que, en esencia, se guía por la regla de oro: “tratar a los demás como quiero que me traten”.