Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
El ex agente Derek Chauvin, condenado por el asesinato de George Floyd, resultó gravemente herido tras ser apuñalado en una prisión federal de Arizona.
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, profundizamos en la batalla global contra esta problemática, poniendo especial enfoque en los retos y la situación crítica en Cuba.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Entonces Dios hizo el Desierto de Sonora:
una enorme máquina de matar.
Y vio que la máquina era buena.
Y colocó en el otro extremo un Jardín metálico, lleno de torres
y frutos luminiscentes de neón.
(El desierto de Sonora: una enorme máquina de matar)
“Las discusiones con amigos y con personas a quienes quiero realmente, me desarman”. “La guerra que hago tiene para mí visos de automutilación”.
En ‘Los que van a escribir te saludan’ (Casa Vacía, 2021), intento resistirme a la idea, cada vez más generalizada, de que la literatura es la política por otros medios.
Dejé allá tantas cosas que acaso la memoria / —sosegada y distante, roída por los años / (¡décadas ya!) entre olores y paisajes extraños— / no sabrá devolverlas ni teñirlas de gloria.
Después de más de medio siglo de inmovilidad, la sociedad cubana se crece paso a paso como sociedad cívica; se organiza y atreve, por primera vez de manera colectiva, a hacer valer su voz aún en medio de un recrudecimiento descarnado de la censura, los atropellos y la violencia.