Aplaudir ya es un acto intrínsecamente de izquierda. Como debatir. Como dialogar. Como cualquier tipo de cónclave o congreso. Como cualquier organización pública que involucre a más de un individuo.
Aplaudir ya es un acto intrínsecamente de izquierda. Como debatir. Como dialogar. Como cualquier tipo de cónclave o congreso. Como cualquier organización pública que involucre a más de un individuo.
La niña, que se cree que tiene unos 10 años y se llama Kim Ju-ae, apareció por primera vez en público en noviembre de 2022 durante el lanzamiento de un misil de largo alcance.
En medio de una oleada de más de 10 000 inmigrantes diarios en la frontera estadounidense, el presidente Biden se enfrenta a un doble reto: gestionar la crisis y conseguir fondos para Ucrania, lo que complica sus perspectivas electorales.
Herramientas para resistir el asedio de las redes sociales, encontrar propósito en lo cotidiano, volver a aprender a respirar a nuestro propio ritmo.
Aunque encarcelado desde hace más de tres años, Luis Manuel Otero Alcántara se las agencia una y otra vez para burlar la reclusión impuesta por el Estado cubano.
¿Quién hubiera podido imaginar que tener un tatuaje que dice “libertad” en la cadera iba a ser motivo para separarme de mi hijo?
Un poco antes no hubieran podido estar en este espacio público, tomándose estas cervezas, a esta hora de la noche, en este país.
Hombres con sus cuerpos flotando sobre balsas. O expuestos al sol, con el trasero al aire, en duchas.
“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
La sociedad cubana —como todas las sociedades— solo era un laborioso dispositivo de trucaje pensado para que algunos se libraran de los trabajos aburridos y penosos. Excepto que el trucaje había fracasado, que ya no engañaba a nadie.
‘Corrección’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
“Hay un problema social por el cual las personas están manifestándose y tomando una decisión que en más de sesenta años no habían tomado. Entonces, se supone que tu Gobierno debe escuchar a las personas y tomar medidas”.
Alpidio Alonso hizo un performance que no pasó a la historia del arte, sino a la historia de la infamia.