“Caminé a lo largo de los blancos salones sobrecogido por cuanto se alzaba ante mí, pero ya mi cabeza se había estremecido tras ver, no más entrar, el enorme óleo sobre tela ‘The Ascension Of The Liminal Theater’”.
“Caminé a lo largo de los blancos salones sobrecogido por cuanto se alzaba ante mí, pero ya mi cabeza se había estremecido tras ver, no más entrar, el enorme óleo sobre tela ‘The Ascension Of The Liminal Theater’”.
El aumento de la violencia sacude Cisjordania: Aumentan las redadas israelíes, los ataques de colonos y los toques de queda.
Mientras que WhatsApp y Signal son preferibles para conversaciones personales seguras, Telegram es idóneo para las situaciones en las que el anonimato del usuario es crucial.
Claudia González Marrero ha publicado ‘Literatura, política y sociedad: Cuatro representaciones de imaginarios en la Revolución cubana’ (2021) y ‘Cultura, comida y poder: Doce diálogos con artistas e intelectuales cubanos’ (2024).
Duannis se encuentra de nuevo en una celda de castigo, golpeado e incomunicado, por gritar “¡Patria y Vida!”, y “¡Libertad para todos los presos políticos!”.
No existe otra parte del cuerpo que pueda causar tantos sentimientos encontrados.
Orlando Rojas tuvo la grandeza de no detenerse en la peripecia social y cultural del castrismo esterilizador. Su película llega a la intensidad de la poesía y la aniquilación humana.
Para que alguna voz de mujer exclame desde lo más profundo de su impotencia y su necesidad: “pongan la corriente, repinga”.
El ODC respeta y celebra la visión poética, crítica y política que El Ciervo Encantado propone, y lo que significa para el acontecer actual en Cuba.
La herejía ya no como libertad, sino como el histrionismo único del Leonardo Padura narrador.
“Un país discursivo, homogéneo, donde el Quinquenio aspira a ser Milenio Gris, una nación profetizada por Annie Garcés (aquella gran futuróloga), una sociedad donde todxs gritan: ¡Yo soy Fidel! ¡Yo soy Fidel! Y lo son…”.
“Quería ser un americanito de película que habla mal de todos en su diario”.
Al actor Max Álvarez le advirtieron: “Vas a trabajar con Coyula, él está marcado”.
“La mayoría de nosotros éramos clase media en una época. La mayoría de nosotros habíamos dejado atrás ideologías. La mayoría simplemente existíamos en este panal”.
(Fragmento de la novela, ‘La isla vertical’).