En un tiempo donde el mundo se desmorona y los sistemas fallan, ‘Genethliacus’ parece recordarnos que nacer es un gesto de resistencia.
En un tiempo donde el mundo se desmorona y los sistemas fallan, ‘Genethliacus’ parece recordarnos que nacer es un gesto de resistencia.
‘Borracho como una Cuba’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
El mitin de Trump en Ohio se enmarca en una dura retórica sobre los inmigrantes y controvertidas advertencias electorales.
Conversamos con Enrique Del Risco, académico, escritor e historiador, uno de los rostros más visibles en el llamado a la solidaridad con los estudiantes cubanos.
Sin embargo, sí hay un Castro en quien te reconozco. Te hablo de Sandro Castro, que al igual que tú, ‘my President’, es un malentendido.
En esta ocasión conversamos con Amelia Calzadilla (La Habana, 1991), madre, activista y fundadora de la organización Ciudadanía y Libertad.
Comprobaremos que no habíamos sido más que simples víctimas de una demencial ilusión adscrita, a la fuerza, a lo mesiánico.
Instituto Cervantes de Nueva York: un centro cultural panhispánico, abierto al diálogo, al debate y a los temas contemporáneos.
En ‘Fracturas’, Andrés Castellanos no fotografía Cuba; fotografía su silencio. No retrata un país, sino la caída de su imagen.
‘Plaza sitiada’ es un libro exasperante: no se sabe dónde termina la ingenuidad y dónde empieza el cinismo.
La exposición del pene del hombre negro resulta ya una especie de ritual en el que su imagen no logra liberarse del mito racista.
Imaginar que nunca hubo Revolución, por ejemplo, en aquel paisajito incivil en el que cada cubano era feliz durante sus quinquenios de fama. Olvidar el 11 de Julio para redescubrirlo, por fin, en toda su majestuosidad magnicida.
“Villa Marista es casi imposible de describir, es un sitio con características paranormales, pues precisamente está hecho para que no pueda ser descrito e ilustrado. En eso radica la tortura psicológica, en ello radica su especificidad controlada, en no dejar huella, no dejar rastro”.
Cuando empezaron a salir mis primeros pelillos, mi madre tuvo una seria conversación conmigo: “No te los toques porque te van a salir más y, sobre todo, no los afeites. Mira lo que le pasó a tu prima: se afeitó y ahora está cerrada en barba”.