Esquire: “Es obvio ahora. Deberíamos haberlo sabido desde el principio”.
Esquire: “Es obvio ahora. Deberíamos haberlo sabido desde el principio”.
¿Por qué, tras una victoria trascendental sobre Brasil, el argentino Lionel Scaloni insinúa la posibilidad de dejar su cargo de seleccionador?
Queda entonces la Revolución, pero no como un movimiento reaccionario de retorno a una identidad perdida en África, sino como inmersión en los Orígenes.
TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
Votar en los Estados Unidos ha devenido la causa última del hundimiento de una espiritualidad.
La joven, fotógrafa gótica y surrealista, posaba con su cuerpo desnudo, envuelto en transparencias, ante el ojo de la cámara.
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
The Wall Street Journal: “En el ámbito doméstico, no es centrista. En el exterior, parece no estar preparada para los peligros que se avecinan”.
Este es nuestro libro maldito, los franceses tienen Las flores del mal; nosotros, Fuera del juego; merecido: los escritores cubanos son casi todos chismosos, en la grey disocian sus señales.
Celebrar una bienal de arte organizada por un Ministerio de Cultura que es cómplice del miedo y la represión es una gran pantomima.
Mi tío, Herminio Pérez, lo dio todo por la Revolución, hasta la vida. En realidad, si me da por ponerme específica, la Revolución le reventó la vida a patadas.
Que Dios perdone a los artistas que separen el arte de la vida y la vida en sociedad es política, es condición humana, es solidaridad. Apoyar la Bienal es vetar y obviar el sufrimiento de los cubanos.
Las narrativas a propósito del 11J destilan el fervor de las manifestaciones, la crudeza de la represión que les sucedió, la fragilidad de los cuerpos participantes; pero, ¿dónde ubicar lo humano en ese contexto?, ¿qué lugar otorgar a los derechos?