La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
IK-3, una prisión rusa del Ártico con un oscuro legado del Gulag, se enfrenta al escrutinio por sus duras condiciones y su historial de aislamiento de reclusos de alto perfil.
El líder opositor ruso encarcelado Alexey Navalny da pruebas de mantener frescos el humor y la ironía, al compararse con Papá Noel en medio de las duras condiciones que está viviendo.
Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
Esperar que a partir del 20 de enero las aguas vuelvan a su nivel y la retórica de perros ladrándose patio de por medio vuelva a ser lo corriente.
Me digas lo que me digas, baile contra quien baile, yo siempre voy a subir la apuesta y a trastocar la lógica del juego, maldita sea.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Los policías, los del día a día, los que han sido reducidos a simples inspectores, también se sienten reprimidos, agobiados.
Leyendo a James Ellroy, el autoproclamado “perro rabioso de las letras norteamericanas”.
La Fiscalía Militar pidió para Daniel Joel 15 años de privación de libertad por los delitos de sabotaje, desórdenes públicos y propagación de epidemias.
“Ya se cumplieron sesenta años desde que escapé de la tiranía castrista. Y créeme, no ha pasado un solo día sin pensar en lo que podría haber sido nuestro país. Todavía tengo esperanzas, no las pierdo. Tarde o temprano lo malo se acabará”.
María Ángeles Fernández Cuesta, ‘La Pinturitas, es una creadora instintiva y una mujer fascinante que realiza con tesón y de manera obsesiva una obra colorida, marcada por lo efímero, al estar pintada sobre un único soporte: los muros de un restaurante abandonado.
Monseñor Giulio Einaudi, nuncio apostólico en Cuba, viene a conversar o a alcanzarme algún jugo de frutas. Cuando se va la monja que nos vigila, me atrabanca contra el librero.