Restaurar el imperio, con tecnócratas al mando. Transformar el Estado en una startup. Curtis Yarvin quiere poner fin a “el fallido experimento democrático de los dos últimos siglos”.
Restaurar el imperio, con tecnócratas al mando. Transformar el Estado en una startup. Curtis Yarvin quiere poner fin a “el fallido experimento democrático de los dos últimos siglos”.
La artista drag Jason DeShazo se enfrenta a múltiples amenazas en medio de una oleada de leyes contra la comunidad LGBTQ+, que hacen de Florida un estado cada vez más hostil.
Diplomáticos estadounidenses y europeos están intensificando sus esfuerzos para evitar la escalada de la guerra de Gaza en todo Oriente Próximo.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Lo que debes saber sobre las vacunas y el autismo, según el Centro de Educación Vacunal del Hospital Pediátrico de Filadelfia en 2019.
Existía en La Habana un espacio donde una mujer abría a cualquier hora las puertas de su pequeña casa para recibirnos a todos.
Estos tipos son como una tropita de choque, una avanzada de vanguardia para partirle las patas al ángel Orlando Luis. Para reventarle las bolas al demonio Pardo Lazo.
Este régimen me ha convertido en una mala persona, motivada por la venganza y los pensamientos más turbios. En un enemigo del perdón.
La obra filosófica de Jorge Mañach tuvo su mejor momento entre mediados de los 40 y principios de los 50, cuando su permanente intervención en la vida pública de la isla, tan intensa durante las revoluciones de los 30 y los 50, fue menos protagónica. En esos años el pensamiento de Mañach se acercó más propiamente a una articulación filosófica profesional, sin una apuesta sistemática que, como veremos, era una renuncia básica de su proyecto de saber.
La significación del instante, del aquí y del ahora, adquiere un valor transcendental en su obra.
Más que una victoria de la sociedad civil o la comunidad artística, el 27N debe ser visto como una experiencia a tener en cuenta para no repetir.
Vivimos dentro de la cultura del control y, en concreto, en un país descontrolado, azaroso, incierto, balanceándose en derivas político-financieras.
“Se ha hablado mucho de las ruinas de La Habana y ahí siempre me gusta marcar una diferencia: no son ruinas; son escombros. Las ruinas son bellas y altivas, los escombros son deshechos”.