Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
En la película ‘Corazón azul’ de Miguel Coyula, el documental ‘Ave Maria’ de Gustavo Pérez, y el libro ‘Everglades’, de Jorge Enrique Lage, se distingue una Cuba que trasciende su historia.
El 21 de noviembre se celebran elecciones en Miami y Miami Beach para decidir puestos clave en comisiones y la alcaldía, en medio de polémicas legales y reñidas contiendas.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
¡¡Guan melón!!! ¡¡Tu melón!!, la nueva entrega de El Ciervo Encantado se apropia de la carrera de resistencia que es la vida en Cuba para hablar de los tonos de la vida en nuestro paisito.
‘Semejante cosa’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
En 1961, el Gobierno promulgó la Ley 993, con la que hacía pública y oficial su posición contra la prostitución y el proxenetismo. Sin embargo, esa política ya venía implementándose. Mientras se cerraban los prostíbulos, se diseñaron algunos programas de rehabilitación y reeducación para proxenetas y meretrices.
La cubanía no se mide por la adhesión a una ideología, nace del compromiso personal con el país en el que has nacido.
La población residente en Cuba fue forzada a entrar en dos espacios ideológicos cerrados y excluyentes entre sí: los revolucionarios y los contrarrevolucionarios; una relación en la que toda inconformidad era disidencia y toda disidencia era “gusano”.