Esa chica sería yo en los sesenta, una piedra rasposa y contestataria. Lástima que nací en el lugar equivocado.
Esa chica sería yo en los sesenta, una piedra rasposa y contestataria. Lástima que nací en el lugar equivocado.
Las esperanzas de los Dolphins de ganar el título de división se derrumbaron en la derrota por 21-14 ante los Bills, lo que los lleva a enfrentarse a los campeones de la Super Bowl, los Chiefs.
La artista drag Jason DeShazo se enfrenta a múltiples amenazas en medio de una oleada de leyes contra la comunidad LGBTQ+, que hacen de Florida un estado cada vez más hostil.
La mayoría de las películas proponen episodios de incomprensión entre los humanos y la inteligencia artificial.
El álbum es un manifiesto sobre la permanencia: la importancia de quedarse, de mirar alrededor y entender que el lugar que habitas también te habita a ti.
En la decadente y glamurosa Habana de los años 50, el único lugar donde había que estar era Tropicana.
Aplaudir ya es un acto intrínsecamente de izquierda. Como debatir. Como dialogar. Como cualquier tipo de cónclave o congreso. Como cualquier organización pública que involucre a más de un individuo.
Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
—Ya es hora —dice el padre al percibir el alboroto en el vecindario—, cada cual tome sus pertenencias —se ajusta la bufanda y se dirige a la puerta—. Nunca olviden que “la amargura del exilio es el comienzo de la redención”.
Solo plantearse la pregunta de si un acontecimiento de arte organizado por la institución —dígase Gobierno en este caso— debería suceder en medio de la violencia que esa misma entidad aplica sobre sus ciudadanos, es suficiente para negarlo.
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El curador es un proyectista de puentes que proporciona un acceso creativo. Es un negociador y su arma fundamental es su estrategia, mientras que el artista es lo inesperado”.
En ‘Paisajes Atemporales’, la más reciente muestra de Adonis Muiño Romero, encontramos lo que llamaría Carpentier “una poesía estrictamente pictórica”.
‘Moneda zurda’ atrapa en una metáfora posminimalista, conceptual y performativa, el modo en que los ideales revolucionarios y el factor financiero son inseparables e interdependientes.