No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
La incautación rusa de cocaína revela las debilidades de la estrategia del “muro de contención” de Daniel Ortega. Para algunos expertos, se trata de un “envío no autorizado”.
“Por ahora, solamente le puedo confirmar que necesitamos todos los dólares que podamos conseguir”, dijo el coronel Antonio de la Guardia. El excapo Carlos Lehder expone la intrincada red de complicidades políticas y narcotráfico creada por el Cártel de Medellín.
En 1959 Cuba no buscaba ni necesitaba ʻtrascenderʼ el sistema capitalista.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Otaola y otros que quieren ver la Isla arder están a 90 millas de distancia, mientras exhortan a los que estamos aquí a poner el muerto.
Cuando utilizo los diminutivos, siento lo frágil de aquellos días. La dosis de melancolía que acompaña mis momentos de plenitud.
El hallazgo de un campo de adiestramiento y exterminio en el estado de Jalisco revela el nivel de horror al que ha llegado la violencia narco en México.
Dos veces conocí en persona a Gabriel García Márquez.
Él entraba y salía como “Gabo por su casa” de la Isla de la Libertad, donde año tras año a muchos nos negaban sin explicación el Permiso de Salida para viajar al exterior.
“El ejercicio de la creación comprende como parte igualmente de su contenido entretejer las posibles narraciones entre unas obras y otras, así como la manera de hacerlas visibles”.
El animé consigue una universalidad perturbadora anclada en profundos substratos tradicionales.
Al teclear “libre” en Google y pulsar en “voy a tener suerte” debería aparecer, indefectiblemente, una gran fotografía en blanco y negro de Juan Abreu desnudo.
Era la primavera de 1971. En La Habana, el Estado cubano le imponía a un poeta oficial la epifanía estalinista del ‘mea culpa’ que terminaría por catapultarlo al exilio. Un exilio sin retorno, de por vida.