Los asesinatos en México, las detenciones en Cuba y la supresión de medios de comunicación en toda la región ponen de manifiesto la crisis de la libertad de prensa.
Los asesinatos en México, las detenciones en Cuba y la supresión de medios de comunicación en toda la región ponen de manifiesto la crisis de la libertad de prensa.
Un cine del retraso del conocimiento de lo real, que se reconstituye una y otra vez cuando ciertos personajes deciden entender y comprender qué ocurre en sus vidas, mediante la comprensión del otro.
Se calcula que en 1 de cada 25 hogares de Estados Unidos hay un miembro de la familia indocumentado.
Sin embargo, la evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo señala que Gaza necesitaría “aproximadamente 80 años para restaurar todas las viviendas totalmente destruidas”.
En algunas provincias llevan meses mezclando la vieja y confiable harina de trigo con extrañas recetas: de yuca, de boniato, de calabaza. Lo que genera sabores más bien exóticos. Y no precisamente en el buen sentido de la palabra.
Por primera vez en 25 años, San Diego ocupa el primer lugar del país en cruces fronterizos de migrantes, superando a Tucson.
Uno vive en Cuba y el contexto horroriza. O desalienta. O estremece. O deprime.
Luis Manuel Otero Alcántara y Raychel Carrión utilizaron el teatro político orquestado por el Estado como telón de fondo para sus críticas al poder institucional.
El pueblo donde crecí tenía una sola calle, larga y negrísima. Los lunes por la mañana, cuando todos iban para el trabajo, se pisaban los juanetes como en las pinturas de Marcelo Pogolotti. Daba náuseas mirar el gentío tropezando sobre aquella cuerda floja.
¿Qué habría pintado Banksy en las paredes de la calzada más bien enorme de Jesús del Monte? ¿Se habría atenido a la pobreza de los refugiados? Porque es sencillo admitir que los refugiados son solo los que se marchan o se quedan fuera de la isla, cuando en verdad también lo son quienes permanecen en ella.
Tanto Trump como Biden habitan una realidad paralela que deja fuera de su burbuja a una parte considerable de la sociedad. Da igual en qué lugar nos situemos ante las protestas, el BLM, los debates de género o la guerra cultural. La sensación es que ni Trump podrá sofocarlos, ni Biden podrá integrarlos.
Para hacer televisión, incluso televisión chatarra, se necesita gente talentosa. Gente como la abucheada Doctora Ana María Polo: mujer, cubana, americana, sobreviviente del cáncer, lesbiana, abogada, cantante, toda una vedette. Aunque a todos nos parezca muy mediocre, esa señora es un crack en el stage televisivo latino.