Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.
Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.
Hoy nada presagia lo desconocido. Ya no existe la magia del enigma. La ciudad ha olvidado los misterios de la búsqueda.
¿Qué coño quiere Edmundo? Lo mejor sería morir en un orgasmo. El orgasmo es sólo mi desaparición, el olvido sin la muerte. Vivir sin pensar.
El Consejo de Transición de Haití pretende acabar con el dominio de las bandas y abordar las profundas desigualdades de cara “al día después”.
“A través de la no confiabilidad del mundo, Ella propone hacer domeñable la realidad. Aunque no confía en la Utopía. Lo que la convierte en un cortocircuito del universo”.
¿Más disturbios? No, lamento decepcionar a esos que quieren ver el mundo arder y a Cuba sumida en una guerra civil o algo peor.
Irán lanzó una andanada masiva de más de 300 aviones no tripulados y misiles contra Israel durante el fin de semana, en lo que se cree que es el primer ataque directo de Irán contra su enemigo regional desde suelo iraní.
¿Un estornino puede tener la cualidad metafísica de un alción, de ese alción del que nos hablaba Nietzsche?
Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un expresidente se sentará en una sala para el primer día de su juicio penal.
“Insistir en un mismo pensamiento, expresado de distintas maneras, ha sido una estrategia presente en mis trabajos. La reiteración de temas, imágenes, materiales y otros recursos expresivos puede asumirse como una especie de “fórmula bien formada” donde todas las interpretaciones siempre conducen al Yo”.
Con el escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) sucede que, dada su extraordinaria obra que lo hace ver como un escritor entre escritores, nadie quiere dejar de admirarlo; pero a la vez, cada quien desea con vocación de avaro reservarse su interpretación muy personal de su obra.
Cuando alguien abre una galería de arte en cualquier lugar del mundo tiene que enfrentarse a tres problemas principales: qué va a vender, a quiénes lo va a vender y cómo lo va a vender. El primero depende de su dueño; el segundo de los compradores potenciales; y el tercero, de la política de devolución del carnicero. Es de esa política de la que voy a hablar.
La guagua en Miami no es como la guagua que has cogido en Cuba. El transporte público de la ciudad, criticado hasta los huesos, deja feliz al cubano más exigente. Y más en tiempo de COVID-19. Es en la guagua donde empiezas a conocer de verdad la materia prima y el comportamiento de los ciudadanos “de a pie” en un país motorizado.