Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Las butacas vacías eran las tumbas para los caídos en una guerra donde no se escuchó el sonido de las balas.
Cuando mataron a Martí, una fotico mía de niña apareció en el bolsillo de su chaqueta, ensangrentada.
The Washington Free Bacon: “Fue muy, muy amable conmigo y con mi familia y tenía una mente muy abierta y comprometida y hablé con él de un millón de cosas, dijo Kennedy, señalando que habló con Castro”.
“Dos nuevas cartas del escritor a su hermana Eloísa Lezama Lima, desconocidas hasta el momento, cuyos originales se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de Miami”.
La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
Desde la reanudación de su independencia en 1991, Ucrania ha sufrido cuatro intentos autocráticos. Dos de ellos acabaron en revoluciones.
Minima Geste, de 33 años, se ha convertido en el último punto álgido de la guerra cultural en torno a los Juegos, tras las disputas sobre la música de la ceremonia de apertura y el póster oficial de las Olimpiadas.
Solicitantes de asilo navegan por la inmigración de Estados Unidos, desafiando ideas erróneas sobre el estatus y los derechos en la frontera.
El pasado 15 de septiembre, publicábamos en la sección El Búnker, a cargo de François Vallée, una entrevista con el artista Wilfredo Prieto. Las reacciones a las declaraciones de Prieto han sido muchas y diversas. Reproducimos aquí esta reflexión del crítico y profesor Fernando Castro Flórez, porque, de alguna manera, resume o unifica el resto de análisis y posicionamientos ante la entrevista.
Mientras los discursos hablaban del empoderamiento de las mujeres, yo crecía viendo a mis congéneres hacer silencio. Ya no el silencio de la víctima, el silencio por miedo al agresor, sino el silencio de “eso no pasa aquí, el país que más ha hecho por las mujeres” . Las veía mientras mi abuela María me decía: “Debiste nacer varón” .
Yo, Amanda, que he sido un feto y que también tengo la posibilidad de tener un feto dentro, relaciono esa tocadera constante de la panza con circular con medio codillo de cerdo grasoso y especiado. Todo tiene sentido, le dije, tener un hijo es como tener un estreñimiento que dura nueve meses. Piénsalo.
En “Conversación en La Catedral” no hubo manipulación a nadie, cada cual estaba al tanto de lo que hacía. No hubo trampita con el fake, ni privacidad violentada, no hubo víctimas. Aquí todos somos adultos para asumir lo que nos toque. Nadie está obligado a nada. Usted tiene la opción de, en primer lugar, no acceder a participar en el ejercicio al que le invitan; y, en segundo lugar, de rechazar el resultado final de dicho ejercicio y no acceder a que se publique, si discrepara con los parlamentos atribuidos a su persona.