Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
El ex jugador ruso Korneev critica el próximo partido amistoso entre Rusia y Cuba, mientras que el centrocampista cubano Eduardo Hernández se muestra decidido a afrontar el reto.
Como un mirarse de frente. Como un cuidarnos la espalda. Como un tocarse a dúo desde la pura presencia humana.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.
Alejandro Hernández ha guionizado parte de su vida y experiencias en historias universales, en una trayectoria que tuvo su génesis en Cuba.
El ODC entiende este Congreso como un evento orquestado e instrumentalizado, que pretende proyectar la mentalidad de plaza sitiada tras la que el poder político se escuda.
Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Esquire: “Es obvio ahora. Deberíamos haberlo sabido desde el principio”.
Hacemos responsable a la directiva del centro penitenciario Combinado del Este por cualquier acción vejatoria contra el periodista y artista Ángel Cuza.
¿El gobierno se siente tan débil que tiene que impedir una charla por internet? ¿Les preocupaba que se hablara del manifiesto del 27N? ¿De la nueva Cuba que ya existe, a pesar de ellos? ¿El hostigamiento es una manera de indicarle a todos que no se acerquen a INSTAR? Me aburren.
Conocido por haber sido el representante de Celia Cruz, Omer Pardillo-Cid es un exitoso mánager y productor musical que cuenta con numerosos premios Grammy, Latin Grammy y Emmy. En esta conversación hablamos de Celia, de la Cuba de ayer, del exilio cubano, del MSI, de ‘Patria y Vida’ y de sus actuales proyectos.
Sin discusión, he leído más. Es bueno aclarar que he leído más en comparación con los últimos quince años, digamos. Porque el ritmo de lecturas de mi juventud, incluyendo la excitante época de Diáspora(s), ha sido imposible de superar o mantener el resto del tiempo.
En agosto de 2011, Leonardo Padura me recibió en su casa en Mantilla. Hablamos de la literatura de la Revolución, de la relación de los artistas y escritores con el poder y el Estado, de la viabilidad del socialismo y de las reformas que entonces emprendía Raúl Castro. De ese intercambio salió esta extensa entrevista.