Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
Denuncia penal presentada ante un tribunal federal de Miami, contra el ex diplomático Víctor Manuel Rocha, por ayudar en secreto a la “misión clandestina de recopilación de información de Cuba contra Estados Unidos”, al menos desde 1981.
Los tiroteos masivos en Dallas y Washington durante el fin de semana marcaron un trágico récord, con 38 incidentes en 2023, el más alto desde 2006.
El muy parcial enfoque que se alienta desde los olimpos culturales hace dudar de la sinceridad del remordimiento blanco.
La profesora entró al aula y dijo como si fuera lo más natural del mundo: “Se nos ha ido el hombre más grande de la humanidad”. Se nos ha ido, dijo.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
La Fundación Ludwig y sus acólitos devienen en objeto de monitoreo del estado de los derechos culturales en Cuba.
Todavía hoy, 35 años después, recuerdo que en los ojos de algunos de mis adversarios había una sombra de simpatía y entendimiento; pero el miedo fue más poderoso que la razón. Es el mismo miedo que aún hoy incapacita a la sociedad cubana para debatir con decoro los argumentos de la oposición y el exilio.
Escribo la promesa de que cuando estemos al fin tuguéderes, vaciaré los libreros y desapareceré los libros. Las novelas de Bernhard, las pajas de Bataille, los estornudos de Beckett. Los poemas de los más de cien poetas que prefiero y no prefiero, la poesía que odio si no estamos juntas.
“AXIS está lleno de incoherencias, y las amamos. Somos personas creativas que se juntan de vez en cuando a experimentar con códigos, sonidos, pigmentos fotosensibles, luces estroboscópicas y cuanto tareco se te pueda ocurrir. Cada uno de nosotros comprende el mundo de una forma bien particular”.
La posición actual de LASA respecto al gobierno cubano no puede sostenerse ni justificarse si no es como el abrazo tácito a la dictadura y a la falta de derechos. Si LASA no tiene problemas con apoyar a un Estado cuyo vocero es Humberto López, yo no puedo seguir en LASA.