Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
El ex jugador ruso Korneev critica el próximo partido amistoso entre Rusia y Cuba, mientras que el centrocampista cubano Eduardo Hernández se muestra decidido a afrontar el reto.
Como un mirarse de frente. Como un cuidarnos la espalda. Como un tocarse a dúo desde la pura presencia humana.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
¿Quién es Leopoldo Ávila? O, más bien, ¿quién era, quién fue, Leopoldo Ávila? El principal sospechoso, Luis Pavón, murió hace algunos años; el otro, José Antonio Portuondo, lleva más de dos décadas muerto. En todo caso, la identidad del seudónimo no es tan importante como su sentido.
¿Cuál es la utilidad de un intelectual? Es una pregunta difícil que me hago a cada rato, y la respuesta más sincera a la que llego en estos momentos de mi vida es: Cuestionar al poder para que actúe de la manera más correcta para la mayoría. En el campo de la práctica: ninguna utilidad.
Siento que estoy a la altura de un siboney o un taíno cuando salgo con la mochila y una maleta con ruedas a recolectar o cazar. Lo bueno de ser un siboney o un taíno que apenas cuenta con tisanas, emplastos y tres o cuatro medicamentos, es la posibilidad de montarme un areíto en la noche con mi esposa.
Imagínate que tienes una novia en Cuba que sueña que la policía viene a llevársela. Imagínate que tienes una novia en Cuba que sueña que la persiguen. Yo no me lo puedo imaginar. Yo no quiero que mi novia, ni que ninguna novia del mundo, sueñe que la policía viene a buscarla.