“Nadie sabe de dónde brotaba la magia de esta muchacha, cuyo rostro de enigmática mirada irradiaba el misterio de la poesía”.
“Nadie sabe de dónde brotaba la magia de esta muchacha, cuyo rostro de enigmática mirada irradiaba el misterio de la poesía”.
Luz Escobar (La Habana, Cuba, 1977). Periodista y activista por los Derechos Humanos. Fundadora del diario cubano ‘14 y medio’. Premio Internacional de Periodismo del periódico ‘El Mundo’. Sufre el exilio en España.
El eterno femenino, ese arquetipo espiritual y moral, con tendencia a la pasividad y la belleza, consecuencia de un mito patriarcal, es imposible.
“La realidad es que más dispositivos digitales equivalen a menos tiempo para concentrarse y, por supuesto, para pensar”.
“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
The Athletic: “Mijaín López, luchador cubano de 41 años, se convirtió el martes en el primer atleta en ganar cinco oros olímpicos consecutivos en la misma prueba individual”.
“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
Alpidio Alonso no es un poeta. Y los cuentos de Fernando Rojas nos los sabemos todos. Ya todo es a la cara. Hay muchos represores que no muestran el rostro. Pero estos policías del Ministerio de Cultura no van a tener dónde meterse. Pueden cortar el internet, quitar los teléfonos, golpear… Pero la verdad siempre saldrá. Ahora o mañana. El tiempo de los violentos se venció. Paz, pero no olvidaremos.
El jurado del Premio de Poesía “Editorial Hypermedia 2020” declara ganador, por mayoría de votos, el libro Técnicas de control. Abierta la plica, este corresponde a la escritora Zulema Gutiérrez.
El otro día hice una cola de esas insoportables en el Teatro América y era como presenciar el desmoronamiento del mundo, una especie de guerra que ya no es la preocupación de los primeros días de la pandemia, sino la consagración del hastío y la pobreza. No hay horizonte para una sola: el horizonte es colectivo.
La obra del artista colombiano Santiago Betancur hace visible al otro de la condición humana, antítesis del sujeto de la modernidad. Tanto su pintura como sus esculturas en pequeño formato, colocan al cuerpo en la mesa de vivisección, exploran sus entrañas para tratar de hallar una identidad perdida.