Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Quiere hacer el viaje cual Dante caribeño, sin Virgilio y con una Beatriz incrédula.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
A los federales: Para ahorrarles una investigación prolongada, declaro de manera categórica que no estaba trabajando con nadie.
El Hombre Nuevo muere de irrealidad y aburrimiento.
Sylvia Plath sería como una especie de ‘femme fatale’ de la literatura, marcada por la enfermedad y la muerte.
La voluntad de los pueblos no es más que la resultante de la voluntad de los individuos que los forman.
¿Pero usted se cree que esto es El Corte inglés? La vacuna no se escoge, hombre: le ponen la que le toque. ¿A ti sí te da lo mismo ponerte cualquiera, verdad? Ah, bien, bien, porque no dejan escoger… A la gente le hace gracia la Moderna. Por el nombre, ¿sabe?
En el lenguaje de Orwell, yo diría que los intelectuales que pasan su tiempo en las redes sociales insultando a aquellos que no están de acuerdo con ellos, cuestionando su competencia profesional y su comportamiento cívico, contribuyen a la fabricación del “hombre totalitario”.
¿Quieres saber qué hará el Jugo Moschcovita Secreto Ruso por ti? Este producto era, definitivamente, un cuento de Ted Chiang: un mix de ciencia ficción, distopías comunistas, personas raras y juguitos energizantes. Me gusta Ted Chiang. Soy fan. Pero no me gusta el agua. Con o sin juguito.
Yo soy epiléptico. Tomo una pastilla a las 11 a.m. y otra a las 11 p.m. Esa pastilla está en falta por la pandemia. No la fabrican en Cuba. Antes de que cerraran aeropuertos y todo se volviera un caos, me aseguré pastillas para casi un año. Ahora casi se me están acabando. Pensar todas las mañanas en eso me lleva unos minutos.