La noticia me sorprende. “Se fue. Aún no sabemos si pudo llegar a la frontera”.
La noticia me sorprende. “Se fue. Aún no sabemos si pudo llegar a la frontera”.
Nicaragua se encamina hacia la dictadura mientras el presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo aprietan el cerco, subvirtiendo la democracia con la economía bendecida por el FMI.
Las entradas falsas para el partido Rusia-Cuba del 20 de noviembre en Volgogrado inundan Internet; las autoridades advierten a los aficionados de las estafas.
Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Pasajes de la novela ‘De amores y guerras. Cuba y España’ (Verbum, 2024), que será presentada en la librería Books & Books (Coral Gables) el 24 de enero de 2025 .
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Y yo, bueno, yo lo sabía todo sobre ‘One Piece’.
Algunos más parecen pujar como parturientas que gruñir y resoplar como todo buen quemador que se respete.
Seibabo es uno de esos campos que a nadie le importan. Caseríos alrededor de una bodega, arrabales, otro caserío alrededor de una escuela primaria. Nada pueden significar cuatro casas para la economía de un país, como nada significa Cuba para la economía mundial, para la geografía mundial o, por ejemplo, para la industria militar mundial.
Es reveladora la idea de la posverdad que circula en las redes, esa construcción hecha a golpes de me gusta y otros acuerdos de opinología. Es reveladora la sensación de devastación, de lectura unívoca, de homogeneización. Es reveladora la sensación de que se siguen repitiendo los mismos axiomas, errores y lugares comunes.
Lo que sucede con Quiero hacer una película es que no puedo contarla. Identifico el lenguaje con el que ha sido narrada como mi propio lenguaje; reconozco en las escenas cada una de mis palabras en cada uno de los libros que escribí en La Habana y que sigo escribiendo fuera de La Habana. Me llamo Yimit Ramírez y estoy enamorada.
“Produje mi obra al mismo tiempo que ellos, pero no creo pertenecer a la generación de los noventa. Tampoco creo ser el representante más importante en el campo de la escultura y el dibujo de esa generación, como lo escribes, no creo ser representativo de ella: los textos críticos y las exposiciones lo muestran”.