“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
Si las fuerzas le hubiesen acompañado, aún estaría regalando estrofas de aquel costumbrismo que él salvó de ser una moda superada.
El hijo del presidente Gustavo Petro, enfrenta acusaciones de lavado y enriquecimiento ilícito. Revelaciones indican posible infiltración y planes de fuga a Venezuela o Cuba.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
“¡Contrarrevolución!”, gritó. “No, no. Estamos haciendo una obra de teatro”. “¿Con qué permiso?” “Bueno, con ninguno”. “¿Ustedes son del CNAE?”. “No sé qué es eso”. “¡Contrarrevolución!”. “No, señor, es teatro. Mire el guion”. “¡Contrarrevolución y pornografía!”. El tipo dijo algo de un tal Decreto Ley 349.
No puedo explicar cómo esas feministas teóricas, académicas y parlantes en congresos, podrán dormir con el peso de tantas mujeres muertas o denigradas mientras ellas crean circulitos de marginalidad en el mapa cubano y hablan largamente (tienen que usar el lenguaje inclusivo) para al final no proponer medidas que detengan esos feminicidios.
Los periodistas Eduardo Salles (México), Carolina Robino (Chile), Antonio J. Rodríguez (España), Pedro Burgos (Brasil) en conversación con Margarita Barrero (Colombia) debaten sobre Periodismo y Audiencias.
Los activistas no podemos permitirnos darle armas a quienes quieren dañarnos en una lucha desigual y a largo plazo. Puedes estar disgustado con un colega: habla con él, dile todo en su cara o a través de mensajes privados. Pero usar el espacio público para desacreditarle, ofenderle, acosarlo, ni resuelve tu problema, ni hace pensar, ni ayuda a tu causa.