La voluntad de los pueblos no es más que la resultante de la voluntad de los individuos que los forman.
La voluntad de los pueblos no es más que la resultante de la voluntad de los individuos que los forman.
El castrismo existe antes de Fidel Castro, en la consagración de la teleología revolucionaria martiana desde fines del siglo XIX.
Eso no asegura que los gusanos no se darán el banquetazo, y más si vives en una isla enclenque y azotada por la mezquindad, la ruina y la pobreza.
“Son intelectuales orgánicos respecto a una hegemonía política sustentada en lo contrario que dice defender”.
I thought I could fly when really / I was just a leaf in a bird’s beak. // Pensé que podía volar, cuando en realidad / era sólo una hoja en el pico de un pájaro.
Ninguna transformación reciente ha sido tan fundamental, como nuestra capacidad para producir, año tras año, un excedente de alimentos.
“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
“La patria existe donde esté mi hijo, donde estén él y mi esposa, donde la angustia sea expulsada por el cariño y la paz”.
Nos enfrentamos a una paradoja inquietante: mientras que la ciencia nunca ha sido tan accesible, la desinformación y la incultura científica proliferan.
Como los tercios de antaño, que combatieron en Flandes, allá donde Daniel Chavarría alguna vez dejó la pica, Hannah ha pensado en regresar. Pero el orgullo y el aquello de no tener que andar con la cabeza baja, la han mantenido en su camino, en el sendero español. Esta es su historia.
Contrario a lo que se piensa, en lugar de padecer de una sobredosis de fantasía, los escritores de ciencia ficción solemos escribir sobre el mundo real. Nuestro secreto está en exagerar la realidad, sea cual sea esta. Con un año como el que hemos tenido, y con un mundo como el que tenemos ahora, es difícil exagerar.
Esta obra del artista Julio Llópiz-Casal pertenece a la serie Licencia de conducción, publicada en La Fracción, una sección de Hypermedia Magazine.
Desde marzo del 2020, se han sucedido uno tras otro los escalofriantes dibujos de Raychel Carrión. En estas contundentes sátiras, invariablemente en blanco y negro (en Cuba no hay tonos medios), se plasman todos los vicios de la sociedad cubana actual. Visiones delirantes que denuncian el fanatismo cuasi religioso que demanda el poder a sus súbditos.