“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
Mi galería de horrores cinematográficos no conoce de épocas. Las películas del siglo pasado dialogan con las soñadas una centuria después.
El representante de Florida Carlos Giménez advierte de la profundización de los lazos entre China y Cuba tras la detención de 17 ciudadanos chinos en Cayo Largo.
La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
En Everglades (Hypermedia, 2020), además de reiterar el fragmento, la ciencia-ficción, y una nueva forma de producir desde las coordenadas del Caribe sin salir de la región, Jorge Enrique Lage introduce el encierro y la histeria como modus operandi de lo que él llama “Nuestro Nowhere”.
La pandemia no me ha inspirado nada nuevo. Es el mismo mundo horroroso de siempre, pero con virus chino. Ya he aceptado la idea del fin de la civilización occidental. Así que mi furia literaria se manifiesta ahora, mayormente, en referencia a infortunios personales.
‘Rutina’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Villa Marista es el símbolo del autoritarismo del régimen revolucionario, una de las joyas de la corona’. Ese archivo puede ser fundamental para la reconstrucción antropológica del Estado, de sus tecnologías de poder y control. Allí se clasifica, organiza, gestiona, administra y ordena la vida de los “otros”: artistas, intelectuales, presos políticos, disidentes…