La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
los vecinos del barrio en que nací me siguen a donde vaya me recriminan piensan que tal vez no debí irme que no tenía derecho a querer volar más alto
A cuatro décadas de la Operación Furia Urgente, los veteranos regresan a Granada, recordando una misión que cambió la historia de la isla caribeña.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.
Alejandro Hernández ha guionizado parte de su vida y experiencias en historias universales, en una trayectoria que tuvo su génesis en Cuba.
El ODC entiende este Congreso como un evento orquestado e instrumentalizado, que pretende proyectar la mentalidad de plaza sitiada tras la que el poder político se escuda.
Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Esquire: “Es obvio ahora. Deberíamos haberlo sabido desde el principio”.
¿Cómo habría sido conversar con Ezequiel Vieta sobre el 27N, las agresiones a artistas, los secuestros de teléfonos celulares, las denigraciones sin derecho a réplica, las reclusiones forzadas? Él quería escribir sobre la locura, la libertad, las formas de la crueldad y la sobrevivencia de lo humano.
La puerta que intentó abrir El otro Francisco en los años setenta, para analizar las dinámicas de poder en el marco de la sociedad esclavista de inicios del siglo XIX, finalmente puede traspasarse. La dotación rebelde de la película de Sergio Giral reaparece en las calles habaneras del 2021.
Durante los meses de la primera oleada, donde suspendieron las clases, y ahora con la llegada de la segunda ha sido maravilloso el reencuentro con esos tiempos en que nada me obligaba a levantarme temprano, escribía sin preocupación de horarios y apagaba mi computadora cuando salía el sol.
¿Por qué quiero firmar la carta de La Joven Cuba, a pesar de no conocer a muchos de los firmantes? No necesito imaginar lo que sucederá en Cuba en caso de ocurrir un estallido social. Una lucha descarnada solo conduciría al beneficio de los sectores más reaccionarios.