La idea es arrojar la Isla al mar, pero hay un problema: pesa muy poco.
La idea es arrojar la Isla al mar, pero hay un problema: pesa muy poco.
Daniel Álvarez Mateo transcribe una carta que alega recibió de un lector de Hypermedia tras leer su ensayo sobre fetiches, parafilias y sadismos políticos.
Me pregunto qué sucedería si a 6ix9ine le diera por visitar a Luis Manuel Otero o Maykel Osorbo en prisión, y si cada artista que llegara a la Isla hiciera lo mismo.
El domingo 10 de marzo se celebra la 96 edición de los premios Oscar. El crítico de cine Antonio Enrique González Rojas comparte su valoración de las películas nominadas.
Las acusaciones de obstrucción a la justicia, que se suman a los cargos anteriores de soborno, en medio de crecientes llamamientos a su dimisión.
Nikki Haley pondrá fin a su carrera presidencial tras el triunfo de Trump en el Supermartes, pero, de momento, no le concede su respaldo.
Carmen Duarte (La Habana, 1959). Dramaturga, narradora, investigadora y académica. En Cuba, su teatro contestatario destacó por su enfrentamiento al régimen. Ha publicado cuatro novelas. Vive exiliada en Miami.
El hambre sigue siendo un arma de guerra y dominación. Su lógica perversa está presente en sociedades subordinadas a gobiernos autoritarios.
Haití sumida en el caos: las bandas liberan a 5.000 presos, cierran aeropuertos y desafían al gobierno del primer ministro Ariel Henry; se impone el toque de queda.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
Vaticino en TikTok un campo fértil para la politiquería; algo que hasta ahora no se ha explorado, al menos en la Isla. Imagino miles de playbacks con consignas de nuestro Comandante, desplegadas como si de pop soundtrack se tratara. ¿Por qué no? Un desplegar de lemas, versos martianos y sonoridad combativa en toda la plataforma.
Les voy a decir lo que pienso: la gente se cree que con esto del confinamiento vamos a alcanzar la paz interior. La gente se cree que, a pesar de la precariedad económica que se avecina, una parte de nosotros se va reconstruir, va a entender el sentido de la soledad y nos reconciliaremos con espacios que antes significaban solamente descanso y enajenación.
Para articular bien la arbitrariedad de lo real con el sentido del aburrimiento, debería crearse una fluidez contextual respecto de la autorreclusión pandémica. Películas lentas, medio adormecedoras (que se ajusten al confinamiento deliberado), pero que tengan un punto de color en el erotismo y el sexo. Ahí empieza todo.