Rusia prohíbe la entrada a más funcionarios de la Unión Europea, ampliando su “lista de exclusión” a cerca de 200 nuevas entidades y personas.
Rusia prohíbe la entrada a más funcionarios de la Unión Europea, ampliando su “lista de exclusión” a cerca de 200 nuevas entidades y personas.
Quemaduras de rostro, muerte a machetazos, violaciones que terminan en asfixia… Y cualquiera puede comentar: “que rica estás, princesa” en la foto de una adolescente fallecida.
Nuestra realidad se acerca a lo inevitable. Cuba y su mierda convidan a escapar, como en algunos finales de ‘La isla vertical’.
Rolling Stone: “La aclamada artista cubana de jazz nos habla de su brillante nuevo álbum, en el que combina la espiritualidad tradicional y los sonidos del pop”.
“Quieren que se haga en secreto, sin despedida. Quieren llevarme al borde de un cementerio, a una tumba fresca y decirme: aquí yace vuestro hijo”.
Estados Unidos y los países árabes intensifican las conversaciones para lograr un alto el fuego en Gaza y liberar a los rehenes.
En las fotografías de Izuky Pérez el reforzamiento del canon ocurre cuando nos percatamos que allí el cuerpo deviene paisaje y, al mismo tiempo, atmósfera.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Estados Unidos anunciará importantes sanciones contra Rusia por la muerte de Alexei Navalny y la guerra de Ucrania, dirigidas contra la base de defensa.
Ella lanza violenta un ensarte de malas palabras zurcidas con hilos plateados de babaza que aseguran la refriega. Hilos brillantes. Nudos de espuma ballestrinque. De aquí no hay quien salga.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
Hace tres semanas, las noticias de la COVID-19 nos hablaban de lejos. Era una desgracia que ocurría en Italia. Madrid contaba ya con casos confirmados, pero parecía alarmismo mediático. Otra treta para no hablar del negocio de las guerras, del cambio climático, las olas migratorias, los campos de refugiados, los desalojos, las mujeres asesinadas…
Tahar Ben Jelloun ha necesitado muchos años para escribir El castigo, libro que sigue el tortuoso recorrido autobiográfico del escritor en 19 meses de confinamiento. 564 días. 13 536 horas. 812 160 minutos de plomo. Como minúsculas balas, minúsculas celdas, minúsculas e interminables noches.